Rogal świętomarciński: el croissant de San Martín
Rogal świętomarciński, en español el croissant de San Martín, es un bollo dulce relleno de amapola blanca que se prepara tradicionalmente en Poznań y en algunas otras zonas de la Gran Polonia con motivo de la festividad de San Martín (11 de noviembre). Hoy, gracias a su éxito, se puede comprar durante todo el año.

Leyendas sobre el origen del croissant de San Martín
La tradición de hornear croissants de San Martín se remonta, según se cuenta, a la época pagana, cuando en las fiestas de otoño se sacrificaban bueyes a los dioses o, en su lugar, se ofrecía masa retorcida en forma de cuernos de buey. La Iglesia católica adoptó la costumbre y la vinculó a la figura de san Martín. La forma de la masa se interpretó como una alusión a la herradura que, según la leyenda, perdió el caballo del santo.
En Poznań, la tradición de hornear croissants de San Martín está documentada ya en 1860: ese año el "Dziennik Poznański" publicó el anuncio de este dulce más antiguo que se conoce. La leyenda más difundida, sin embargo, cuenta que la tradición tal y como la conocemos nació en noviembre de 1891. Por entonces, el párroco de la iglesia de San Martín habría pedido a los fieles que hicieran algo por los pobres. La idea la recogió el pastelero Józef Melzer, que rescató una receta antigua y vendía el croissant a los burgueses acomodados y lo repartía gratis entre los pobres.

El certificado del croissant de San Martín
Para que una pastelería o una panadería pueda usar el nombre "croissants de San Martín", tiene que conseguir el certificado del Capítulo del Tradicional Croissant de San Martín de Poznań, creado por iniciativa del Gremio de Pasteleros y Panaderos de Poznań, la Cámara de Artesanía y el Ayuntamiento de Poznań.
En 2015 obtuvieron el certificado 101 panaderías y pastelerías, así que, si compras un croissant de San Martín auténtico, lo más probable es que el certificado esté expuesto en algún rincón del establecimiento. En Poznań, eso sí, es fácil toparse también con "copias no autorizadas": esas piezas se venden simplemente como "bollo relleno de amapola blanca".
Además, los panaderos certificados están obligados a respetar la receta. Y la receta del croissant de San Martín certificado dice bien claro que la masa debe elaborarse con margarina. Aun así, algunas panaderías deciden a sabiendas cambiarla y usar mantequilla. Al fin y al cabo, la masa con mantequilla es más aromática, más crujiente y más sabrosa.
La indicación geográfica protegida del croissant de San Martín
El croissant de San Martín es un bollo tan singular que, por el Reglamento (CE) n.º 1070/2008 de la Comisión, de 30 de octubre de 2008, el nombre "rogal świętomarciński" quedó inscrito en el registro de denominaciones de origen protegidas y de indicaciones geográficas protegidas.
El precio del croissant de San Martín
El precio del croissant de San Martín depende de su peso. Un producto certificado puede pesar entre 150 y 250 gramos, así que un croissant grande puede salir por unos 15 PLN (4 EUR).
¿Merece la pena comprarlo y probarlo? ¡Para mí, sin duda! Te llevas una ración generosa de relleno, el croissant de San Martín suele ser bastante grande y hasta puedes mantener la tradición y compartir esta especialidad polaca regional.
Y si el croissant de San Martín te conquista, no te pierdas un espectáculo muy divertido en Poznań en el que te enseñan cómo se prepara de principio a fin.
¡Que aproveche!