Halka tatlısı: el postre frito redondo
Halka tatlısı es un postre callejero turco con forma de aro frito y estriado, bien empapado en almíbar. Si alguna vez has paseado por las calles de Estambul y has visto carritos acristalados llenos de espirales doradas y brillantes apiladas unas sobre otras, lo más probable es que te hayas topado precisamente con este dulce.
Es uno de los postres más extendidos y asequibles de Turquía. A primera vista recuerda a los churros españoles enroscados en círculo, pero en cuanto le hincas el diente descubres que es algo completamente distinto. Es un postre que no se compra en cajas para llevárselo a casa y sacarlo en una fiesta, sino que se come andando, de una bolsa de papel, en plena calle.

El nombre de este plato es prosaico y perfectamente descriptivo. La palabra "halka" significa en turco aro o círculo, mientras que "tatlısı" es el término general para dulce o postre. La base del postre es un tipo concreto de masa choux. Los surcos y las estrías profundas no son solo un adorno. Aumentan la superficie de la masa, y eso significa más sitio para una costra crujiente y más pliegues donde queda atrapado el almíbar. La masa se echa con manga directamente en el aceite bien caliente, donde se fríe hasta un dorado oscuro, casi caoba. Los aros calientes, recién fritos, se echan de inmediato en el almíbar frío. Ese contraste hace que la masa porosa absorba el líquido literalmente como una esponja. Si el almíbar estuviera caliente, el postre se reblandecería; así queda crujiente por fuera y jugoso por dentro.

Halka tatlısı se sirve de la manera más sencilla posible - el vendedor te pone el aro en la mano sobre un trozo de papel. Por lo dulce que es, este postre rara vez se come en grandes cantidades. Con un aro suele bastar. Los lugareños no suelen pedir nada más para acompañarlo, pero si tienes ocasión, le va de maravilla el té turco.
El pariente más cercano del halka tatlısı es sin duda la tulumba: en el fondo, la misma masa y la misma forma de prepararla, solo cambia la forma - las tulumbas son cilindros pequeños, de unos cinco centímetros.

Probé el halka tatlısı en un puesto callejero de la mismísima plaza de Eminönü, en Estambul, a un paso del Bazar Egipcio. El vendedor tenía un pequeño carrito acristalado alrededor del cual no paraba de formarse cola. Un aro grande costaba 5 TRY (0,30 EUR), lo que lo convertía sin duda en la experiencia gastronómica más barata de toda mi estancia.
¡Que aproveche!