Qué comer en Turquía: platos típicos y especialidades turcas | página 4 de 9
Sigara böreği: rollitos turcos fritos y rellenos
Sigara böreği son unos rollitos turcos fritos, rellenos casi siempre de queso. Son uno de los platos tradicionales de la cocina otomana. El nombre "sigara" alude a su forma, que recuerda a un cigarrillo. Se sirven calientes como entrante, tentempié o parte del desayuno. Esta delicia tan sencilla es ideal para los amantes del queso.
Maydanoz salatası: la ensalada turca de perejil
Maydanoz salatası es una ensalada turca que se prepara sobre todo con perejil fresco. En la cocina turca se sirve casi siempre como parte del meze. Es un plato sencillo, pero si te gusta el tabulé, la maydanoz salatası te va a conquistar.
Cacık: la ensalada turca tradicional de yogur y pepino
El cacık es una ensalada turca tradicional de yogur espeso, pepino fresco, ajo, aceite de oliva y hierbas. Se sirve como entrante, como acompañamiento de las carnes o como sopa fría ligera. Su composición se parece mucho a la del tzatziki griego, que lleva los mismos ingredientes básicos. El tzatziki, eso sí, suele ser bastante más espeso.
Tirit: el plato turco de capas de pan y carne
El tirit es un plato tradicional anatolio que combina capas de pan duro, caldo potente, yogur y carne guisada a fuego lento. Nació de las ganas de no tirar nada y de aprovechar el pan duro. Konya, en Turquía, se considera la cuna de esta especialidad.
Cağ kebabı: el kebab turco de cordero
El cağ kebabı es una especialidad turca tradicional de cordero marinado. Se asa en un asador horizontal sobre carbón, así que la grasa no gotea, sino que se reabsorbe. La carne gana un aroma ahumado inconfundible y por dentro se mantiene extraordinariamente jugosa. El cocinero va cortando las lonchas asadas directamente sobre unos pinchos metálicos llamados cağ, en los que también se sirve.
Sucuk: el tradicional embutido fermentado de ternera
El sucuk es un embutido seco, fermentado y muy especiado, típico de la cocina turca. Tiene un color rojo oscuro y recuerda a un salchichón bastante duro. La base es carne picada de ternera con mucha grasa, y su sabor característico viene de una buena cantidad de ajo, comino y pimentón picante.
Konya küflü: el queso azul turco
Konya küflü peyniri es un queso azul semiduro elaborado tradicionalmente con leche de oveja. Tiene un color amarillo intenso y está densamente veteado de moho verde esmeralda. Su textura es más bien seca y quebradiza, y recuerda al mármol. Las esporas del moho no se inyectan artificialmente en el queso: se posan en él de forma natural, desde el aire de las cuevas y las bodegas. El resultado es un sabor muy intenso y picante. Esta especialidad procede de la región turca de Anatolia Central.
Erzurum göğermiş: el queso azul turco de textura fibrosa
El Erzurum göğermiş es un queso turco tradicional de textura fibrosa muy particular, recorrida por un moho noble de color verde. Nace del queso desnatado civil, que se deja madurar de forma controlada en frío. Durante ese proceso, el moho prende entre las hebras blancas y amarillentas y dibuja manchas de un verde intenso. El nombre del queso alude precisamente a ese tono azulado o verdoso tan suyo.
Kelle paça: la sopa turca de cabeza y manitas
Kelle paça çorbası es una sopa tradicional turca que se prepara cociendo durante horas cabeza y manitas de ternera. Tiene un color lechoso y turbio y un sabor a carne muy marcado. Por su alto contenido en colágeno, adquiere una consistencia pegajosa muy característica. En Turquía no es un entrante ligero, sino un desayuno contundente o un remedio para la resaca.
İşkembe çorbası: la sopa turca blanca de callos
La işkembe çorbası es una sopa turca tradicional que se prepara con callos de ternera. Destaca por su consistencia cremosa y su característico color blanco. Su sabor es muy intenso gracias a la potente base de ajo. A diferencia de la versión centroeuropea, no lleva ni pimentón dulce ni mejorana. En Turquía esta sopa tiene fama de remedio infalible contra la resaca. Los locales del país la sirven a menudo hasta la madrugada.