El té iraní
El té es, sin exagerar, una parte importante de la vida cotidiana de los iraníes. Desempeña un papel destacado en la cultura y las costumbres iraníes. Irán figura entre los países con mayor consumo de té del mundo. El té iraní tradicional es negro y suele tomarse muy dulce.

Historia e importancia del té en Irán
Hoy Irán es un productor y consumidor de té destacado, pero su historia con esta bebida no es demasiado larga si se compara con la de otros países como China o la India. El té no empezó a imponerse en Irán hasta el siglo XIX, cuando el país empezó a recibir la influencia cultural de sus vecinos, sobre todo de Rusia. Fueron probablemente comerciantes y viajeros rusos quienes trajeron la costumbre de preparar el té con samovar, que se extendió rápidamente por Irán y pasó a formar parte de los hogares, las casas de té, las cafeterías y otros lugares de encuentro.

Los iraníes toman té a lo largo de todo el día: al recibir invitados, en las reuniones familiares, en las citas de trabajo y en muchas celebraciones.
El té iraní y su preparación
Los iraníes prefieren el té negro. Se sirve tradicionalmente en vasitos de cristal y muchas veces se endulza generosamente con azúcar candi o con trozos de azúcar partidos de un pan de azúcar.
A veces los iraníes se ponen el terrón de azúcar directamente en la boca y sorben el té despacio a través de él. Esa forma de beber es un rasgo característico de la cultura del té en Irán (yo, por desgracia, no llegué a verla). Lo que sí verás a menudo es que la gente vierte el té caliente en el platillo y se lo bebe de ahí.
El samovar y su uso en Irán
El samovar es un aparato tradicional para preparar té que consiste en un gran recipiente metálico con un tubo interior. En el tubo se enciende fuego (normalmente con carbón vegetal o, hoy más a menudo, con electricidad) que calienta el agua del recipiente que lo rodea. Encima del samovar suele haber una tetera con té muy concentrado. A la hora de servir, cada uno se sirve en el vaso un poco de ese té fuerte y lo rebaja con agua caliente del samovar a su gusto.



La producción de té en Irán
El té iraní se cultiva sobre todo en las provincias del norte del país, especialmente en la región de Gilán, y también en las provincias de Mazandarán y Golestán, en la costa del mar Caspio. Estas zonas tienen las condiciones climáticas adecuadas - mucha humedad, lluvias abundantes y temperaturas suaves -, lo que permite cultivar el té con éxito.
Aunque la producción de té en Irán tiene una larga historia, la cosecha nacional no basta para cubrir el alto consumo del país. Por eso Irán tiene que importar parte del té, sobre todo de la India, Sri Lanka, China y otros países.

Aspectos culturales del té en Irán
En Irán el té es un símbolo de hospitalidad y amistad. Las casas de té son parte habitual del paisaje de las ciudades y los pueblos iraníes: allí la gente charla, escucha música tradicional, juega o lee poesía. Servir té a los invitados se considera una muestra de cortesía y respeto.

El té, sencillamente, forma parte de la vida en Irán.