Qué comer en Irlanda: platos típicos y especialidades irlandesas
La cocina irlandesa es honesta y contundente - se apoya en la carne, las patatas, la mantequilla y en todo lo que da el mar que rodea la isla. Los irlandeses cocinan de forma sencilla, pero con una materia prima excelente: cordero y ternera de animales que pastan al aire libre todo el año, mantequilla y quesos hechos con la leche de esas mismas vacas, salmón y marisco del Atlántico. Históricamente, la cocina irlandesa está muy cerca de la del vecino Reino Unido, pero hay un buen puñado de platos que los irlandeses consideran suyos y defienden con uñas y dientes.
En el resto del mundo, Irlanda es famosa sobre todo por sus bebidas: la cerveza Guinness y el whiskey irlandés. Probar las dos cosas directamente en su origen es una de las grandes razones para viajar allí. Y luego están los pubs irlandeses - unas instituciones que no hay manera de copiar, por mucho que lo intenten los locales que cuelgan el cartel de "Irish pub" por todo el planeta.

Yo conocí la cocina irlandesa en Dublín y reconozco que, además de la comida, buena parte del programa se me fue en pubs, en una fábrica de cerveza y en una destilería. Pero eso forma parte de la gastronomía irlandesa: sin pub, sin cerveza y sin whiskey no estaría completa.
La comida típica irlandesa
La base de la cocina irlandesa son las patatas - hasta tal punto que en el siglo XIX esa dependencia acabó en tragedia nacional. El puré colcannon con col rizada, las tortas boxty, los potato farls del desayuno: te vas a encontrar la patata de mil formas. A su lado aparecen el cerdo y el cordero, el repollo y la col rizada y, algo un poco raro para un centroeuropeo, un pan hecho con bicarbonato y suero de mantequilla.
Si tuviera que quedarme con un solo plato que asocio con Irlanda, sería el full Irish breakfast. Este desayuno contundente, con salchichas a la parrilla, alubias, huevo frito, bacon, champiñones y la morcilla black pudding, te da energía para prácticamente todo el día. Al volver a casa intenté averiguar en qué se diferencia realmente del full English breakfast inglés y no encontré nada de peso - pero tanto irlandeses como ingleses insisten en que el suyo es el mejor.
La otra cara de la cocina irlandesa son el pescado y el marisco. La crema seafood chowder, las ostras, el salmón ahumado o las gambas de la bahía de Dublín están entre lo mejor que vas a comer en Irlanda. En los pubs, en cambio, se sirven platos sencillos y contundentes: el irish stew, el shepherd's pie gratinado o el fish and chips.

El plato nacional irlandés
El plato nacional de Irlanda es el irish stew, un guiso de cordero o carnero con patatas, cebolla y zanahoria. En su origen era comida de pobres: a la olla iba la carne de las ovejas viejas que ya no daban ni lana ni leche y, con ella, lo que diera el huerto. Todo se cocía a fuego lento durante horas, hasta que la carne se ablandaba del todo.
Hoy el irish stew está en la carta de prácticamente cualquier pub irlandés y en muchas familias se discute sobre la receta "correcta". ¿Hay que echarle zanahoria? ¿Se espesa o se deja el caldo limpio? ¿Cordero o ternera? En una cosa, eso sí, los irlandeses se ponen de acuerdo: el irish stew tiene que ser sencillo y honesto. Pídete con él una pinta de cerveza negra - el amargor del stout va de maravilla con la carne más grasa.
Qué probar en Irlanda
- Irish stew. Cordero o carnero guisado con patatas, cebolla y zanahoria, el plato nacional irlandés. En su día comida de pobres, hoy un clásico de todos los pubs de Irlanda.
- La cerveza Guinness. Un stout negro de espuma cremosa, la cerveza irlandesa más conocida. En Dublín se elabora desde 1759 en la fábrica de St. James's Gate.
- El whiskey irlandés. Suele destilarse tres veces y por eso resulta más fino y más sedoso que el escocés. Solo puede llamarse irlandés el whiskey que ha envejecido en la isla un mínimo de tres años.
- Full Irish breakfast. Un desayuno contundente con salchichas, bacon, huevos, alubias, champiñones y la morcilla black pudding. Da energía para prácticamente todo el día.
- Irish coffee. Café caliente con whiskey irlandés, azúcar y una capa de nata montada. Nació en 1943 en la base aérea de Foynes, cerca de Limerick. Y conquistó el mundo.
- Fish and chips. Bacalao rebozado con patatas fritas del "chipper" del barrio. Los irlandeses han hecho suyo este plato igual que los británicos y el debate sobre cuál es el mejor chipper (el local donde lo preparan) se vive con pasión.
- Irish cream. Licor de whiskey, nata y cacao; el más conocido es Baileys. Se bebe solo con hielo, en el café y en los postres.
- Soda bread. Pan que sube con bicarbonato en lugar de levadura y se amasa con suero de mantequilla. Su textura se aleja mucho de la del pan de masa madre; los irlandeses lo comen en el desayuno y con las sopas.
- Shepherd's pie. Cordero picado gratinado bajo una capa de puré de patata. Con ternera se llama en realidad cottage pie, aunque en los pubs las dos versiones se confunden.
- Colcannon. Puré de patata con col rizada o repollo y una buena dosis de mantequilla. Un plato tradicional que antes se servía sobre todo en otoño y en Halloween.
- Black pudding. Morcilla de sangre de cerdo, grasa y copos de avena, parte imprescindible del desayuno irlandés. Suena atrevido, pero sabe sorprendentemente suave y especiado.
- Bacon and cabbage. Panceta en salazón o jamón cocido con repollo y patatas. Uno de los platos más tradicionales de Irlanda; se sirve sobre todo el día de San Patricio.
- Seafood chowder. Sopa espesa y cremosa de pescado, marisco y nata. En la costa irlandesa la hacen en todos los pubs y la acompañan con soda bread y mantequilla.
- Salmón ahumado. Salmón irlandés ahumado en frío con madera de roble, servido con limón y soda bread. Una delicia tradicional y un regalo muy socorrido para traer de Irlanda.
- Ostras. Las ostras irlandesas tienen fama en medio mundo y las más celebradas son las de la bahía de Galway. Cada otoño, la ciudad de la costa oeste les dedica un festival entero.
- Dublin Bay prawns. Las "gambas de la bahía de Dublín" que en realidad son cigalas, ese pequeño bogavante nórdico conocido en otros países como langoustine o scampi. Carne dulce y delicada, mejor apenas cocida un momento con mantequilla.
- Boxty. Tortas de patata cruda y cocida a partes iguales, típicas del oeste de Irlanda. Se sirven dulces o saladas, incluso como crepe relleno.
- Champ. Puré de patata con cebolleta, el primo del colcannon en el Ulster, al norte de la isla. En el centro de la ración se hace un hueco para la mantequilla derretida.
- Coddle. Un guiso a fuego lento de salchichas, bacon, patatas y cebolla, especialidad de Dublín. Comida de los barrios obreros que se hacía con las sobras; hasta James Joyce la menciona.
- White pudding. La versión clara del black pudding, sin sangre: carne de cerdo, grasa y avena. En el plato del full Irish breakfast suelen aparecer las dos rodajas, una al lado de la otra.
- Potato farls. Tortas planas de patata hechas a la sartén, parte del desayuno en Irlanda del Norte. El nombre viene de la palabra "fardel", que significa cuarto, por la forma de dividir la torta en cuatro partes.
- Quesos de granja irlandeses. Cheddar irlandés curado y decenas de pequeñas queserías de granja. La leche de vacas que pastan al aire libre casi todo el año se nota en el sabor de los quesos.
- Irish apple tart. Tarta de manzana casera de masa quebrada, servida a menudo con crema pastelera caliente. En Irlanda las manzanas se cultivan sobre todo en el condado de Armagh.
- Barmbrack. Pan dulce fermentado con pasas y fruta escarchada, ligado a Halloween. En la masa se horneaban tradicionalmente objetos que debían predecir el futuro.
- Spice bag. Una bolsa llena de patatas fritas, trozos de pollo, guindillas y especias que preparan los locales chinos de comida para llevar. Nació en los locales chinos de Dublín y hoy se vende por toda Irlanda, sobre todo a última hora de la noche.
- Poitín. El aguardiente tradicional irlandés de patata o de cereal, fabricado de forma clandestina durante siglos. Hoy es legal y está viviendo un renacer en los bares.
- Blaa. Un panecillo blando y esponjoso espolvoreado con harina, especialidad de la ciudad de Waterford, en el sureste del país. Está protegido por una indicación geográfica europea y en ningún otro sitio lo vas a conseguir.
- Gur cake. Un dulce oscuro con relleno de higo y bollería del día anterior entre dos planchas de masa, especialidad de las panaderías de Dublín. Un capricho barato que compraban los niños de la calle, los "gurriers".
- Yellowman. Un caramelo duro y poroso de azúcar moreno y toffee de mantequilla. Viene del condado de Antrim, en Irlanda del Norte, donde se vende en la feria tradicional Ould Lammas Fair.
- Dulse. Alga comestible seca que en la costa se come tal cual, como aperitivo salado. Sabe a mar y a umami, y con la cerveza funciona de maravilla.
- Drisheen. Morcilla de textura gelatinosa, especialidad de la ciudad de Cork. Incluso entre los irlandeses pasa por ser un sabor al que hay que acostumbrarse.

Las bebidas típicas de Irlanda
El té negro está en Irlanda por todas partes y los irlandeses figuran entre sus mayores consumidores del mundo. Se toma fuerte, con leche, de la mañana a la noche, y te lo van a ofrecer en cualquier sitio: con el desayuno te traen la tetera casi de forma automática.
El irish coffee junta café, whiskey irlandés, azúcar y una capa de nata ligeramente montada por la que se sorbe la bebida caliente. No es un invento para turistas: nació en Irlanda y los irlandeses se lo toman en serio, discusiones sobre la preparación correcta incluidas.
Cerveza en Irlanda significa sobre todo stout: una cerveza negra de alta fermentación con espuma cremosa cuyo símbolo es la Guinness. Una pinta bien tirada se sirve en dos veces y lleva su tiempo; meterle prisa al camarero no merece la pena. Junto a la Guinness merecen la pena los stouts Murphy's y Beamish de Cork o lo que sacan las pequeñas cervecerías artesanales.
El whiskey irlandés se destila normalmente tres veces y por eso es más fino que el escocés. En el pub, déjate aconsejar: la carta suele ser amplia y a los camareros les encanta hablar de whiskey. En el pub Long Hall de Dublín me iniciaron incluso en el ritual de dejar caer unas gotas de agua en el vaso para que el whiskey "se abra".
El irish cream, el licor de whiskey y nata, se conoce sobre todo en su versión Baileys. Y si quieres escarbar un poco más en la historia de Irlanda, prueba el poitín: el aguardiente que durante siglos se destiló de forma clandestina en las casas y que hoy vuelve a los bares en versión legal.

Cómo disfrutar al máximo de la comida irlandesa
- Empieza el día con un buen full Irish breakfast en un bistró del barrio. No en el hotel, sino donde desayunan los de allí. Así fue como di en Dublín con el bistró Oh'Rourke's: sencillez, manteles de plástico y comida buenísima a buen precio.
- Sal a tomar una cerveza fuera de las rutas turísticas. El barrio de Temple Bar, en Dublín, es pintoresco, pero por la noche se llena de colas y de turistas borrachos. Pubs como el Cobblestone o el Long Hall tienen un ambiente que en el centro no vas a encontrar.
- Ve a escuchar música en directo. La session tradicional, esa en la que los músicos se sientan en el pub y se ponen a tocar sin más, es de las experiencias irlandesas más intensas. Yo tuve suerte en el Cobblestone y fue el momento más bonito de todo el viaje.
- Visita una fábrica de cerveza y una destilería. La exposición Guinness Storehouse y la destilería Jameson de Dublín valen el tiempo y el dinero. Compra las entradas por internet con antelación, suelen agotarse.
- Junto al mar, pide marisco. En Irlanda, el seafood chowder, las ostras o las Dublin Bay prawns son frescos y sin florituras. Con la sopa, pide siempre que te traigan soda bread con mantequilla.
- No tengas miedo de probar el black pudding. La morcilla del plato del desayuno impone un poco a la vista, pero sabe suave y especiada, como una morcilla de sangre de toda la vida. Quien no la prueba, no sabe lo que se pierde.

Los pubs irlandeses y la cultura de la bebida
El pub irlandés (abreviatura de "public house") es el salón de todo el barrio: aquí se viene a charlar, a cantar y a celebrar, y la bebida queda en segundo plano. A eso se suma la llamada session: los músicos se sientan a una mesa sin más, sacan el violín, la flauta y el bodhrán y tocan mientras el cuerpo aguante. Nadie lo organiza y precisamente por eso funciona. Yo viví una noche así en el pub Cobblestone de Dublín, donde al terminar la actuación varios clientes cogieron prestados los instrumentos y siguieron en el patio interior. Todavía me acuerdo. ❤️
En el pub se pide en la barra y se paga en el momento. Si vas en grupo, prepárate para las rondas: uno paga siempre la ronda entera y a la siguiente le toca a otro. Bajarse de ese carrusel antes de tiempo se considera una falta de educación.
La comida de pub suele ser sencilla y contundente. Y que no te engañen los rótulos de la entrada: los pubs más bonitos no tienen por qué ser los más famosos. Yo me ahorré las colas de los locales de Temple Bar y en los pubs de un par de calles más allá no eché nada en falta.

Cómo dar las gracias por la comida irlandesa
En Irlanda te entiendes sin problema en inglés, pero el irlandés (gaeilge) es la primera lengua oficial del país y unas cuantas palabras en irlandés le hacen ilusión a cualquiera. "Go raibh maith agat" (gur-ev mah agat) significa gracias, literalmente "que te llegue el bien". Si das las gracias a varias personas, lo correcto es "go raibh maith agaibh".
Con el vaso en la mano viene bien el brindis "Sláinte!" (slán-cha) - literalmente "salud", o el más largo "Sláinte mhaith" (slán-cha va), "buena salud". En el pub lo vas a oír muchas veces en una sola noche y con una pinta en la mano se aprende rápido.

Curiosidades sobre la comida irlandesa
- En 1759, Arthur Guinness firmó un contrato de arrendamiento de 9.000 años por la fábrica de cerveza junto a la puerta de St. James's Gate. La fábrica sigue allí hoy, aunque al final la empresa acabó comprando los terrenos directamente.
- El irish coffee lo inventó en el invierno de 1943 el jefe de cocina Joe Sheridan en la base aérea de Foynes. Echó whiskey en el café a los pasajeros helados de un vuelo transatlántico que había dado media vuelta y, cuando le preguntaron si era café brasileño, respondió: "No, esto es café irlandés".
- La Gran Hambruna de 1845-1849 cambió la cocina irlandesa y el país entero. El mildiu arrasó la cosecha de patatas, de la que dependía por completo la población pobre; murió más de un millón de personas y otros millones emigraron.
- La palabra whiskey viene del irlandés "uisce beatha", agua de vida. El whiskey irlandés, a diferencia del whisky escocés, se escribe con "e" y suele destilarse tres veces.
- Cada año se evapora en torno al 2 % del volumen del whiskey que envejece en barricas. A esa pérdida se la llama la parte de los ángeles y en el almacén de barricas de la destilería Jameson se nota literalmente en el aire.
- El barmbrack servía de oráculo en Halloween. En la masa se horneaban objetos: quien encontraba un anillo en su trozo se casaba antes de un año.
- Las Dublin Bay prawns no son gambas. Son cigalas, ese bogavante nórdico conocido internacionalmente como langoustine o scampi y que, pese a llevar Dublín en el nombre, se pesca a lo largo de toda la costa irlandesa.
- El bacon and cabbage se convirtió en Estados Unidos en corned beef and cabbage. Los emigrantes irlandeses en América sustituyeron la panceta en salazón, la habitual en su tierra, por ternera, más barata, y así nació un clásico "irlandés" que en la propia Irlanda casi no vas a encontrar.
- Irlanda está entre los mayores consumidores de té del mundo. Por habitante, los irlandeses beben más té que los británicos; se toma fuerte, con leche y a la mínima ocasión.

¡Disfruta de Irlanda y de la mejor comida irlandesa!