Fesenjan: la salsa iraní de nueces y granada
El fesenjan (فسنجان), llamado a veces khoresh-e fesenjan, es una de las especialidades más populares y valoradas de la cocina persa.
La base del fesenjan es una salsa espesa y aromática de nueces molidas y zumo de granada concentrado, que le da al plato su típico sabor agridulce y su color marrón oscuro. Prepararlo requiere tiempo y paciencia.

El fesenjan se prepara tradicionalmente con carne de ave, aunque también se puede hacer con ternera o cordero. Casi siempre se sirve con el arroz iraní al vapor, la guarnición básica de la mayoría de los platos persas. El arroz suele llevar azafrán y se cuece para que quede esponjoso, con los granos bien sueltos.
La preparación del fesenjan varía según la región, sobre todo en el equilibrio entre lo dulce y lo ácido. Mientras que en el norte, por ejemplo en la provincia de Gilán, el plato se prepara más ácido, en el sur y el centro de Irán, como en Isfahán o Teherán, se prefiere un sabor más dulce. El sabor y la textura de la salsa también cambian según los gustos de cada uno y las recetas familiares. En algunas zonas de Irán se le añaden ciruelas pasas u otras frutas desecadas, que redondean el sabor de la granada y las nueces.
Tuve la oportunidad de probar el fesenjan con pollo (siguiendo la recomendación del camarero, elegí la pechuga) y arroz en el famoso restaurante Shahrzad de Isfahán (ver Dónde comer en Isfahán). Una ración me salió por algo menos de 3.000.000 IRR (3,40 EUR). El sabor de la salsa es realmente particular y el arroz le va de maravilla. Lo que más me gustó fueron las notas dulces de ciruela; las nueces no las distinguí. La pechuga era enorme, pero estaba seca (sí, la recomendación no fue gran cosa 😒); la próxima vez pediría muslo y, mejor todavía, ternera o cordero. Aun así, Shahrzad es una buena opción si quieres probar esta especialidad en Isfahán de forma fácil y rápida.
¡Que aproveche!