Cervecería Zíchovec: cerveza familiar de un antiguo polígono de tiro de tanques
En el extremo sur de Louny, el ejército probaba munición de tanque. Hoy, en el recinto del antiguo polígono de tiro y del cuartel, maduran barricas de cerveza, la barra está soldada con orugas de tanque y la antigua torre de mando hace de mirador.
Zíchovec es una cervecería familiar y uno de los nombres más destacados de la cerveza artesanal de Chequia: junto a las lagers clásicas elabora IPA, stouts y especiales que maduran en barricas de vino y de destilados. Pero mi primer encuentro con ella no fue en Louny: llegó a mi casa como sustituto de la cena de empresa de Navidad que canceló el covid.

La familia Husák y el pueblo de Zíchovec
El nombre lo tomó de Zíchovec, un pueblo de unas pocas decenas de habitantes en la linde entre las comarcas de Kladno y Louny. Ivan Husák, antiguo copropietario de Linet, fabricante de camas hospitalarias, en 2010 tuvo la idea de elaborar su propia cerveza: según cuenta la familia, por puro descontento con el sabor de las cervezas industriales. El plan, eso sí, apuntaba desde el principio más allá de la sala de cocción: una plaza nueva, una pensión, una tienda y hasta una capilla, para que el pueblo recuperara la vida junto con la cervecería. Los papeles se los repartieron a su manera: la madre, Jana, llevaba la pensión; el hijo Ondra elabora la cerveza; el hijo Honza la vende, y el padre lo supervisaba todo y lo pagaba. El primer lote se envasó en el otoño de 2012.
Por qué la lager se llama Krahulík y la especial, Magor
La sala de cocción del pueblo se quedó pronto pequeña para tanta demanda, así que en 2016 la producción se mudó a Louny, precisamente a aquel antiguo polígono de tiro de tanques. La fecha de apertura no la eligieron al azar: el 18 de marzo, exactamente 120 años después del nacimiento de Josef Krahulík, natural de Zíchovec, alcalde y tabernero, que da nombre a la lager rubia de doce grados de extracto original. La especial fuerte y semioscura, en cambio, debe su nombre a la reacción que la familia escuchó cuando contó lo que pensaba hacer: "Pero tú estás como una cabra." Dos de las tres cervezas fijas toman su nombre directamente de la crónica familiar. El origen del nombre de la amarga Hotline es el único que no aparece en ninguna parte; tampoco yo he conseguido averiguarlo.

Barricas de oporto y 130 cervezas al año
La especialidad de la casa es la maduración de la cerveza en barricas de madera: la primera, según cuenta la propia cervecería, había contenido oporto, y desde entonces por la bodega han pasado barricas de vino y de destilados. Para ser justos, hay que añadir que hoy en Chequia hay medio centenar de microcervecerías que elaboran cerveza en barrica de madera; Zíchovec no lo inventó, pero pocos lo hacen con tanta variedad. Cada año salen de aquí unos 130 tipos de cerveza, la producción anual ronda los 12.000 hectolitros y la cerveza viaja a más de veinte países. Su propia línea de enlatado envasa además para microcervecerías de la competencia. Y pronto tendrá más trabajo: la cervecería quiere ir dejando las botellas.
La gama básica se encuentra hoy en el súper, en la tienda online y en las tabernas. Por los especiales, en cambio, hay que desplazarse: se hacen en lotes pequeños, muchas veces ni siquiera llegan a la distribución normal y donde con más seguridad los encuentras es en el restaurante de la cervecería, con tienda incluida, en el recinto de Louny - las vistas desde la antigua torre de mando van incluidas en el precio. Y hacia dónde apunta la cervecería lo delata su gama más reciente, Drink And Drive: cerveza sin alcohol que en un control de carretera saldría mejor parada que su nombre. Porque en todo el mundo se bebe cada vez menos cerveza y, mientras Svijany defiende la lager clásica sin pasteurizar, en Louny ya le echan lúpulo hasta al agua.

Tres botellas del mayorista
El Zíchovec suelo comprarlo en Makro, el mayorista. La botella de setecientos mililitros sale por unos 100 CZK (4 EUR), que para una cerveza no es poco, pero el sabor y el carbónico me convencen cada vez de que merece la pena. La que más me gusta es la West Coast IPA marcadamente amarga que se llama Hotline: resina, corteza de pomelo y un final seco que aguanta. Krahulík, a su lado, es una lager limpia y con carácter, sin florituras, y Magor una cosa más dulce y acaramelada en la que los quince grados se notan antes de acabarte el vaso. Me gusta alternarlas con los especiales de Matuška, que de barril se encuentran en las paradas del Zoo de la Cerveza de Praga. Y si los nombres de las cervezas de Zíchovec demuestran algo, es que lo de "estás como una cabra" se les dice a veces a personas que saben perfectamente lo que hacen.
Pivovar Zíchovec