Sala VIP iGA Lounge, Estambul
El nuevo aeropuerto de Estambul (en inglés Istanbul Airport, con el código IST) es el principal aeropuerto internacional que da servicio a la ciudad turca de Estambul. Tiene tres terminales: la terminal 1 se destina a los vuelos nacionales, la terminal 2 a los internacionales y la terminal 3 a unos y otros.
La capacidad total del aeropuerto IST es de unos increíbles 200 millones de pasajeros al año. Funciona además como un gran centro de conexiones. Si vuelas desde Praga con Turkish Airlines (y también con otras compañías) hacia la lejana Asia (por ejemplo, a Kirguistán o Irán) o a África (a Egipto por libre, sin agencia de viajes), lo más probable es que hagas escala precisamente en Estambul.

En los vuelos de larga distancia con escala puedes tener por delante varias horas de espera (desde conexiones rápidas de dos horas hasta esperas muy largas, de cinco horas para arriba). En ese caso puede merecer la pena pasar el rato en un ambiente más agradable, el de una sala VIP, que ofrece más comodidad, comida, bebida y, en algunos casos, también duchas. En el aeropuerto de Estambul esa sala es la iGA Lounge.

En mi viaje a Mauricio tuve en Estambul poco menos de tres horas de escala y decidí pasarlas justo en la iGA Lounge, aunque las opiniones sobre esta sala no fueran tan entusiastas como las de la sala Sky Lounge de Viena.
La iGA Lounge de Estambul abre las 24 horas del día, y yo llegué hacia la medianoche, cuando buena parte del bufé caliente ya estaba cerrada y los clientes podían servirse de unas mesas grandes con unos 10 tipos de entrantes y ensaladas turcos.

Probé el cuscús, que estaba realmente excelente; si me lo hubieran servido en cualquier restaurante, habría salido encantado. Los demás platos resultaban más bien flojos de sabor. También había bollos rellenos y unos pocos tipos de dulces, que ni de lejos llegaban a los sabores con los que los pasteleros turcos enamoran en otros sitios.

El bar está en uno de los extremos de la iGA Lounge y no es de autoservicio. Allí puedes pedir cerveza, vino por copas e incluso cócteles (por ejemplo, un gin-tonic). Aunque la sala estaba a rebosar, el servicio era rápido y no ponía ninguna pega a que uno se acercara varias veces a por bebida.

La sección de bebidas sin alcohol, de libre acceso, era mucho más variada: además de agua con y sin gas, había Coca-Cola, Fanta, Sprite, Fuzetea y zumos Cappy. También podías servirte café o té turco.

Lo que sí tengo que destacar de la iGA Lounge son las vistas. La sala está en la primera planta, en mitad de la terminal, en su punto más alto. Justo debajo puedes observar el trajín que hay en el aeropuerto incluso a altas horas de la noche.

La sala es enorme y tiene sitio de sobra para sentarse. El nuevo aeropuerto principal de Estambul se puso en marcha hace solo unos años, así que la sala está equipada de forma muy moderna.
Otra ventaja es que al entrar en la sala puedes usar tres horas de Wi-Fi. Los pasajeros que se quedan fuera solo disponen de una.
La entrada a la sala puede salirte gratis con tu tarjeta de crédito, aunque también se puede comprar directamente. Yo pagué por ella 720 CZK (28,80 EUR) con la tarjeta Revolut, que llevo siempre de viaje.
iGA Lounge