Lablabi: plato tradicional tunecino de garbanzos y pan duro
El lablabi (لبلابي) es un plato tunecino sencillo hecho con garbanzos y pan duro. Es uno de los platos tradicionales de la cocina tunecina. Al principio lo comía sobre todo la gente que se ganaba la vida con trabajos físicos duros; con el tiempo conquistó a todas las clases sociales y hoy lo disfruta todo el mundo.

El ingrediente principal del lablabi son los garbanzos, que primero se ponen en remojo, idealmente toda la noche. Después se cuecen largo rato con especias hasta que quedan perfectamente tiernos. El resultado es una sopa espesa y aromática con los garbanzos bien tiernos.



El lablabi se sirve tradicionalmente en un cuenco de cerámica, en cuyo fondo hay trozos de pan duro que se empapan del sabroso caldo. Se acompaña de un buen puñado de guarniciones y condimentos; lo habitual es encontrarse harissa, aceite de oliva, ajo y huevo pasado por agua, aunque algunas versiones llevan carne (morcillo de ternera) o atún en conserva.
El lablabi triunfa sobre todo en los meses de invierno, cuando apetece entrar en calor con algo caliente y contundente. Muchos tunecinos lo consideran uno de los platos que representan la auténtica cocina tunecina. Y como es barato, también gusta a quien va justo de presupuesto. En la ciudad tunecina de Bizerta incluso lo encontrarás en forma de bocadillo.

Antes de comerlo se remueve todo el contenido del cuenco con dos cucharillas hasta formar una especie de "puré espeso". Aunque el resultado no tenga muy buena pinta, el lablabi está buenísimo: me enamoré literalmente de la versión con huevo y ajo. Según la cantidad de harissa, el plato puede picar de lo lindo.
El precio del lablabi depende del número de ingredientes: por uno sencillo (solo garbanzos con pan duro y harissa) pagué 7 TND (2,20 EUR) en Kairuán, y la versión con huevo y ajo me costó 9,800 TND (3 EUR) en la ciudad de Túnez.
¡Que aproveche!