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Mine frit: fideos fritos mauricianos

Dan Špaňhel Mauricio Actualizado Sin comentarios

En un sitio nuevo tengo una norma: el primer plato tiene que ser el más local de todos. Un curry criollo, un pan plano indio, algo que no se cocine en ningún otro lugar. Esa norma la rompí ya la primera noche en Mauricio, y por pura falta de tiempo: pedí fideos chinos. Tardé unos días en entender que no la había roto en absoluto.

El mine frit es un salteado al wok de fideos finos de trigo con carne, verduras y tiras de tortilla, sazonado con salsa de soja y de ostras: el plato que la cocina mauriciana le tomó prestado a los inmigrantes chinos y convirtió en lo más corriente que te pondrán delante en la isla. Se vende en los puestos, en los chiringuitos de playa y en los restaurantes, tanto para comer como para cenar.

Mine frit: fideos fritos mauricianos con carne y huevo.
Mine frit: fideos fritos mauricianos con carne y huevo.

Mine frit, mine frite o mines frites

Quien busque el nombre en Google se topa con la primera rareza mauriciana: nadie se pone de acuerdo sobre cómo se escribe. Las recetas alternan mine frit, mine frite y mines frites, cada una con la tranquila convicción de que la suya es la forma correcta. La palabra mine viene del hakka mein, fideo, y frit es frito en francés: un solo plato, dos idiomas, y en Mauricio ninguno de los dos tiene la última palabra. El francés pediría concordancia de género y número, el hakka ni siquiera conoce el género gramatical, así que cada cual lo escribe a su manera. Se pronuncia más o menos "min frit", con la t final muda, como manda la mitad francesa.

Dónde se saltea el mine frit y quién lo trajo a la isla

El mine frit no es un invento mauriciano: es el nombre que Mauricio le da al chow mein chino, esos fideos fritos que conoce medio mundo. Lo comparte con la vecina isla de la Reunión, donde a este mismo plato se le llama sauté de mines y la diferencia está más en el nombre que en la sartén. El pariente más cercano se sienta a la misma mesa: el mine bouillie son esos mismos fideos, solo que cocidos y servidos con la carne y la verdura aparte, mientras que en el mine frit todo se junta en el wok y sale ligado con la soja. A su lado está el riz frit, que hace lo mismo con arroz.

Quien busque influencia india en el mine frit, la buscará en vano: la India le dio a Mauricio el curry, el dholl puri y casi todas las especias, pero los fideos los trajo otra gente. Los inmigrantes chinos, al principio cantoneses y desde finales del siglo XIX sobre todo hakkas de la región de Meixian, abrieron por toda la isla colmados rurales que aún hoy se llaman boutique chinoise, y con la tienda llegó también el wok. Nadie sabe desde cuándo saltean en él fideos para los vecinos, y no existe ninguna leyenda sobre el primer plato. El resultado se ve todavía hoy: una comunidad que representa un dos o tres por ciento de la población le dio a la isla su plato más corriente.

Qué lleva dentro y por qué no son fideos de sobre

La base son fideos frescos de paquete, ligeramente untados en aceite para que no se peguen: con los instantáneos de la infancia solo comparten la forma. A ellos se suman zanahoria cortada en tiras finas, pak choi, cebolla, cebolleta y luego la carne que apetezca: pollo, ternera, gambas o rodajas de salchicha china. La clave es el huevo: no cuaja entre los fideos, sino aparte, como una tortilla fina que se corta en tiras y se pone por encima al final, de modo que en el plato sigue siendo amarillo en vez de perderse entre los marrones. Se sazona solo con salsa de soja y de ostras; el picante lo dosifica cada uno. En la mesa hay siempre un cuenco de chatini, una pasta picante de chile, que se añade al comer y no en la sartén. Quien no ande con cuidado y se sirva una cucharada como si fuera mostaza, tiene comida para dos tardes distintas.

El mine frit se come a cualquier hora, pero sobre todo se pide para llevar: en una caja que sale por la ventanilla y se lleva a la playa, al trabajo o a casa. Se pide indicando la carne y si lleva huevo o no. El sabor lo decide el fuego: unos fideos húmedos y mustios delatan al primer bocado que el wok no estaba lo bastante caliente.

El primer plato en la isla

El mine frit con pollo y huevo fue el primer plato que comí en Mauricio, en el local Nam Wah Snack de Flic en Flac (ver Dónde comer en Flic en Flac). Llegó en un plato de cristal, con los fideos finos y oscuros de la soja, el pollo cortado en trozos pequeños, la zanahoria todavía crujiente y las tiras de tortilla por encima tostadas por los bordes. Salado, un poco dulce por la salsa de ostras, sin el menor rastro de picante hasta que eché mano del cuenco que había al lado del plato. La ración costó 170 MUR (3,60 EUR). Después volví a Nam Wah Snack muchas veces más. Pero empecé por los fideos, y hoy, cuando alguien me pregunta qué es lo más local de Mauricio, respondo con un plato que trajeron los chinos.

Dan Špaňhel

Dan Špaňhel

Soy Dan. Escribo solo sobre lo que he probado en persona - del puesto callejero a la estrella Michelin. Por la comida he recorrido medio mundo y me he atrevido con todo - con lo posible y con lo imposible.

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