Pizzeria da Michele: el tocayo sorrentino de la famosa pizzería napolitana
El mundo conoce sobre todo una pizzería llamada da Michele: la napolitana, donde Julia Roberts se comió una margherita en la película Come, reza, ama y y que desde entonces ha crecido hasta convertirse en una cadena de más de setenta locales, de Londres a Tokio. Sorrento no aparece en su lista oficial. Y aun así, en la Via Fuori Mura hay un rótulo que dice Pizzeria da Michele.
La Pizzeria da Michele de Sorrento es una pequeña pizzería y rosticceria - horno, mostrador, reparto y unas cuantas mesas de plástico en la puerta - una de esas miles en las que la cocina italiana vive lejos del radar de las guías, y con su famoso tocayo napolitano no la une nada más que el nombre.

El Michele que no tuvo que pleitear por el nombre
Da Michele significa "en casa de Michele", y Michele es en el sur de Italia un nombre de pila más o menos tan corriente como Paco en España. La pizzería de Sorrento no la lleva ningún Condurro de la dinastía pizzera napolitana: detrás del negocio está Michele Sorrentino, un hombre que nació con el nombre y el apellido perfectos para regentar una pizzería en Sorrento. Y no es el único que ha bautizado su local con su propio nombre sin tener ninguna relación con Nápoles: hay otra pizzería da Michele independiente en Massa Lubrense, al otro extremo de la península.
El nombre famoso nació en Nápoles en 1870, cuando Salvatore Condurro abrió la pizzería; debe su nombre a su hijo Michele y hasta hoy mantiene, en el barrio de Forcella, una carta de dos platos - margherita y marinara, nada más. Por el nombre da Michele hubo además un pleito de verdad, y dentro de la propia familia Condurro: un tribunal napolitano acabó reconociendo el derecho al rótulo solo al local histórico y a su cadena oficial, y el resto de los parientes tuvo que quitar el nombre de las fachadas y de los dominios web. El Michele de Sorrento pudo seguir todo el litigio con la calma de quien tiene bastante con su propio nombre de pila.
Una pizzería fuera de las murallas
Via Fuori Mura significa literalmente "fuera de las murallas" y esa es exactamente la impresión que da el local - yo mismo me marché de allí convencido de que estaba fuera del centro. Pero las murallas que en su día tuvo a la espalda hace mucho que no existen: de su horno a Piazza Tasso, la plaza principal de Sorrento, hay cuatro pasos - lo que pasa es que por ahí no pasa la ruta turística, así que al mostrador se acerca más gente del barrio a por su pizza que turistas con el mapa. El reparto, por cierto, lo hace por toda la península sorrentina.
La pizza misma llegó a Sorrento desde Nápoles, a veinticinco kilómetros al otro lado del golfo, con pizzaioli formados en aquellos hornos; con el tiempo, en la península surgió su propia versión, la pizza sorrentina, de borde más plano y con mozzarella fiordilatte local. La carta de da Michele es justo lo contrario del purismo napolitano: junto a pizzas con unos ingredientes que en Forcella no pasarían de la puerta, hay pollo, pasta y frituras de la rosticceria. Quien quiera ver el horno en acción, que pida en el mostrador - allí todo se hace a la vista.

Siete euros en una mesa de plástico
La pizza con salsiccia, berenjena y albahaca la pedí en el mostrador (véase Dónde comer en Sorrento) y la espera fue un espectáculo en sí misma: el personal metía en el horno una pizza tras otra con la precisión de una máquina bien engrasada - masa, horno, caja, la siguiente. Comí fuera, en una mesa de plástico, rodeado sobre todo de gente del barrio. La pizza costó 7 EUR y me supo a gloria: la masa fina, horneada hasta sacarle ampollas oscuras, la berenjena blanda y empapada en aceite, la salsiccia lo bastante salada como para pedir por sí sola una hoja de albahaca. Cuando luego entramos a decírselo, al personal le hizo una ilusión tremenda - el turista que se pierde hasta fuera de las murallas aquí no es cliente habitual. Creo que nunca le he dado a nadie tanta alegría por siete euros.
Pizzeria da Michele