Broadway Market: el mercado vecinal de los sábados en Hackney, Londres
Di "Broadway" y lo primero que aparece son los neones, los musicales y las entradas para las que uno ahorra medio año. El barrio londinense de Hackney tiene su propia Broadway - y en toda su historia no ha estrenado ni un solo espectáculo. El nombre se lo ganó seguramente solo por ser más ancha que las callejuelas de alrededor: lo justo para que pasara un rebaño.
El Broadway Market es un mercado callejero de barrio en Hackney, en la calle que va del parque de London Fields al Regent's Canal y que cada sábado se llena de más de 150 puestos - productos del campo, street food que va de la cocina británica a medio mundo, y además artesanía, flores y discos antiguos.

Por donde pasaba el ganado
La calle formaba parte de una cañada: los arrieros llevaban por ella los rebaños desde Essex hasta el último pasto antes del matadero de Smithfield. El mercado se asentó aquí a finales del siglo XIX: en 1893 había en la calle 35 puestos de fruta, verdura, pescado y carne que abastecían al East End obrero de todo lo que se pudiera poner para cenar. Durante la mayor parte de su historia el Broadway Market fue un mercado corriente, de los de la compra del día: no se convirtió en peregrinación gastronómica de fin de semana hasta este siglo.

Cuando estuvieron a punto de derribar el Broadway Market
Luego llegaron los supermercados. En los años setenta y ochenta el mercado se fue apagando, los puestos menguaban y hasta se llegó a hablar de demolición. La salvación no vino de arriba: en 2004 el ayuntamiento cedió el mercado a una asociación de comerciantes y vecinos del barrio, que el 8 de mayo puso en marcha el mercado de productores de los sábados. La cosa cuajó. Idílico no fue, eso sí. Al año siguiente los vecinos ocuparon el edificio de una vieja cafetería en protesta por cómo el ayuntamiento vendía las viviendas municipales - y cuando los desalojaron pocos días antes de Navidad, entre Navidad y Nochevieja ya estaban dentro otra vez. Aquí la gentrificación llegó con todo su equipaje, resistencia incluida.

El sábado entre el parque y el canal
De lunes a domingo solo abren las tiendas y las cafeterías de la calle: los puestos son cosa del sábado, de 9 a 17 h, y hace poco se ha sumado también el domingo, bastante más corto. Quien quiere vender aquí espera unos dos años para conseguir un puesto: así de larga es la lista de espera. Los sábados se añaden además dos vecinos más pequeños, el Netil Market y el mercado en el patio del colegio del barrio, así que de una sola calle sale todo un recorrido.
El ritual es sencillo: comprar lo que huele bien - hog roast, ostras, pan recién hecho - y llevárselo a la hierba de London Fields o al borde del canal. Entre los mercados de Londres es un caso aparte: frente al Borough Market aquí se respira y hasta se puede parar a tomar un café, y frente al Camden Market aquí nada presume de alternativo. Unos años más tarde, los mercados de productores de las ciudades checas arrancaron con el mismo principio - solo que sin ostras.


Un sándwich bajo la lluvia
La última vez llegué al mercado bajo la lluvia, esa que sencillamente forma parte de Londres - y a los puestos les molestaba tan poco como a los del barrio. No me pude resistir a un sándwich gratinado de cheddar, bacon, rúcula y mostaza: el queso se estiraba en hilos hasta que lo partí, el pan seguía crujiente, el bacon y la mostaza se disputaban el protagonismo y la rúcula lo suavizaba todo. Costaba 7,50 GBP (8 EUR) y estaba buenísimo - en la foto solo se ve la mitad, la otra no llegó a la sesión. Para esta Broadway no hay que buscar entradas con medio año de antelación. Basta con venir un sábado.


Broadway Market