Kaster: las natillas iraquíes
El kaster (كاستر, kestê en kurdo) es un postre lácteo iraquí. Es uno de los postres más extendidos y populares del Irak actual. Se trata de una variante regional de las natillas preparadas con una mezcla en polvo (custard powder), leche y azúcar, que se distingue por la adición de aromas locales, sobre todo cardamomo y agua de rosas. El postre se sirve frío y a menudo se combina con una capa de gelatina o con frutos secos por encima.

El nombre es la transcripción fonética de la palabra inglesa "custard" al árabe. Su difusión por Irak está ligada al mandato británico de Mesopotamia (1920-1932) y con la posterior influencia británica en la región. En esa época llegaron al mercado local alimentos británicos, entre ellos las natillas en polvo (custard powder), que Alfred Bird había desarrollado en Birmingham en 1837 como sustituto del huevo para los alérgicos. Con el calor de Irak, donde conservar frescos los huevos y la leche era complicado, aquel polvo de larga duración era el ingrediente ideal. Los iraquíes adaptaron la base británica y la enriquecieron con ingredientes de la tierra.

En Irak, el kaster se asocia sobre todo con el ramadán. Por su textura y su contenido de azúcar, es un habitual del iftar (la comida que rompe el ayuno) y del suhur (la comida previa al inicio del ayuno). También se sirve a menudo en reuniones familiares y banquetes de boda, como uno más de los dulces del bufé. En las pastelerías y los puestos callejeros de Irak se vende en vasitos de plástico de un solo uso.
Yo lo probé precisamente en la calle: una ración bien generosa me costó 1.000 IQD (0,60 EUR).
¡Que aproveche!