Kvas: la bebida tradicional fermentada de pan de centeno
El kvas (kbac) es una bebida fermentada tradicional muy popular en muchos países de Europa del Este y Asia Central, incluido Kirguistán. Se elabora normalmente con pan de centeno que se deja fermentar (de ahí su nombre), lo que le da un sabor ligeramente ácido y un contenido de alcohol bajo, por lo general inferior al 1%.
En Kirguistán, el kvas es popular sobre todo en los meses de verano, cuando se vende a menudo en la calle desde grandes barriles. Se considera una bebida saludable por las vitaminas y los probióticos que se generan durante la fermentación.

La historia del kvas se remonta a la Edad Media, cuando era la bebida favorita de todas las clases sociales. Se creía que tenía efectos beneficiosos para la salud y que daba energía al cuerpo. En las épocas en que el acceso al agua potable era limitado en Rusia y otros países eslavos, el kvas era una alternativa segura, ya que el proceso de fermentación destruía las posibles bacterias nocivas.


El sabor del kvas es ligeramente ácido, dulce y, para mí, con un marcado toque de pan de centeno. Se puede tomar solo, pero también se usa a menudo como base de sopas frías como la okroshka o la botvinia.

En Rusia y otros países de la antigua Unión Soviética, el kvas se considera una de las bebidas nacionales y está profundamente arraigado en la cultura y la tradición locales. En Kirguistán no está tan arraigado: el chalap y el maksym (y sobre todo el aralash, la versión mezclada) son mucho más populares. Durante los calurosos meses de verano te encuentras puestos con estas tres bebidas prácticamente en cualquier ciudad kirguisa.
¿Conoces el kvas? ¿Qué te parece su sabor?