Bsissa: la mezcla tunecina de cereales y legumbres tostados con especias
La bsissa (بسيسة) es una mezcla tunecina tradicional a base de cereales, legumbres y especias aromáticas tostadas. Se muelen hasta obtener un polvo fino y, antes de comerlo, se mezcla con aceite de oliva, agua, miel o azúcar. La bsissa es conocida por su alto valor nutritivo (es una bomba calórica), por lo fácil que resulta prepararla y por su larga conservación.

La historia de la bsissa se remonta a las tribus bereberes del norte de África, que la preparaban como provisión de comida para los viajes largos y para las épocas de sequía o de escasez. Al conservarse bien y aportar muchas calorías, minerales y vitaminas, la bsissa era el alimento ideal: se transportaba sin ningún problema.
Con el paso de los siglos, el plato se extendió por todo Túnez. Hoy la bsissa se prepara y se come sobre todo en las ocasiones señaladas: fiestas, celebraciones familiares o el nacimiento de un niño.
La bsissa tiene también su lugar en las tradiciones de los judíos tunecinos, que la toman en distintas ocasiones, en especial el primer día del mes de Nisán. La pasta de bsissa va acompañada de numerosos rituales (por ejemplo, removerla con la llave de casa o esconder un anillo de oro dentro de la mezcla). La bsissa está profundamente arraigada en las diversas tradiciones culturales y religiosas de Túnez.

La bsissa se compone normalmente de una mezcla de cereales y legumbres tostados. Entre los cereales más habituales están el trigo duro, la cebada y, en algunas variantes, también la avena. Entre las legumbres destacan sobre todo las lentejas, aunque también se usan los garbanzos o las judías. A menudo se añaden semillas de sésamo.
Para dar sabor se recurre a un amplio abanico de especias aromáticas, y las más corrientes son la alholva, el anís, el comino, el hinojo y el cilantro. Según las preferencias de cada región y las recetas de cada familia, pueden añadirse otros ingredientes, como azúcar, fruta seca (dátiles, higos), almendras y otros frutos secos.

La elaboración tradicional de la bsissa empieza por escoger y limpiar a conciencia los ingredientes. A los cereales, las legumbres, las semillas y los frutos secos se les quitan las impurezas. Después se tuestan en seco, tradicionalmente en hornos de barro o de piedra. Este paso es clave no solo para que se desarrolle el sabor característico de la bsissa, sino también para que aguante más tiempo. Una vez tostados, todos los ingredientes se muelen hasta convertirlos en un polvo fino. A veces la harina se pasa además por un tamiz para que la textura quede aún más suave. Por último, a la mezcla se le añaden las especias, el azúcar y, si se quiere, fruta seca o frutos secos molidos.
La bsissa ocupa un lugar importante en la cocina tunecina. Es un alimento básico que se toma a menudo en el desayuno, porque alimenta y da energía para muchas horas (yo mismo la desayunaba siempre). Para mí, la bsissa es (exagerando mucho) una especie de "Nutella tunecina". Calórica, riquísima gracias a las especias y, una vez que empiezas, imposible de dejar 😁 La bsissa es el souvenir gastronómico tunecino perfecto.
¡Que aproveche!