Nan-e khoshk: el pan seco iraní
El nan-e khoshk (نان خشک), literalmente "pan seco", es un tipo tradicional de pan iraní que se caracteriza por su bajo contenido en agua y por lo bien que se conserva.
Precisamente porque aguanta tanto, es un alimento básico en los hogares iraníes y se come en todo Irán.

El nan-e khoshk se hace con una masa sencilla de harina, agua y sal. Una vez trabajada, la masa se estira en tortas finas que suelen espolvorearse con distintas semillas. Se cuecen muy poco tiempo en el horno, a temperatura muy alta. El resultado es un pan fino, crujiente y muy seco, que se conserva durante mucho tiempo sin perder sabor ni calidad.
El nan-e khoshk tiene muchísimas variantes regionales. Cada zona emplea métodos de elaboración, tipos de horno e ingredientes distintos. Puede llevar hierbas aromáticas, alcaravea o semillas de girasol, calabaza, sésamo, hinojo y otras. La masa puede ser salada o ligeramente dulce.
Se sirve a menudo con sopas, quesos, yogures o distintas cremas para untar. Como se conserva tan bien, es muy popular sobre todo en zonas donde no siempre hay pan fresco. Y además es ideal para viajar. Antiguamente, este pan era una parte importante de las provisiones para los viajes largos o para los meses de invierno.

Yo probé un nan-e khoshk con semillas de girasol y sésamo. El pan estaba crujientísimo, era muy aromático y tenía un agradable sabor a frutos secos gracias a las semillas. Me recordó muchísimo a las galletas saladas europeas.
¡Que aproveche!