Çağla badem: almendras verdes sin madurar
Las çağla badem son almendras verdes sin madurar, una delicia de temporada muy popular en Turquía. Son los frutos jóvenes del almendro, recogidos antes de que maduren y se les endurezca la cáscara, normalmente a principios de primavera. Su temporada es corta y suele durar de marzo a mayo. Durante esas semanas, las almendras sin madurar llenan los mercados y los puestos callejeros.

Las almendras sin madurar tienen una piel blanda, verde y aterciopelada, y debajo esconden una pulpa tierna, jugosa y algo translúcida. Dentro del fruto hay una semilla blanda que todavía no se ha convertido en una almendra dura. Tienen un sabor fresco y ácido, con un ligero recuerdo a almendra, y una textura muy crujiente. Recuerdan a un melocotón o a un albaricoque verdes, pero algo más firmes.

En Turquía las çağla badem se comen crudas, a menudo con un poco de sal. Para muchos turcos, verlas en los mercados es señal de que el invierno se ha acabado de verdad y de que ya llega la primavera.
Las almendras verdes sin madurar no son exclusivas de Turquía. También se comen en otros países de Oriente Medio y del Mediterráneo. En la cocina iraní, por ejemplo, se llaman chaghaleh badam y son igual de apreciadas cuando llega su temporada. En el Líbano, Siria y Jordania se conocen como loz akhdar. En Grecia, a las almendras verdes las llaman achlada; en la cocina española son sencillamente almendras verdes; en la cocina italiana, mandorle verdi, y en la cocina francesa, amandes vertes.

He probado las çağla badem varias veces en mercados de distintos puntos de Turquía, donde los vendedores me las ofrecían encantados. Para mí, las almendras verdes sin madurar son una experiencia curiosa, aunque, para mi gusto, resultan demasiado ácidas. Aun así, estoy seguro de que su sabor y su textura tan particulares pueden ganarse seguidores sin problema.
¡Que aproveche!