Flaki: la sopa polaca de callos
Flaki (flaczki) es una sopa tradicional polaca elaborada con callos de ternera. Es una sopa con mucha historia y está considerada una de las sopas nacionales de Polonia.

La preparación de esta sopa requiere tiempo y cuidado. Los callos de ternera se limpian a fondo, se enjuagan varias veces y se cortan en trozos pequeños. Después se cuecen en un caldo junto con verduras de raíz (zanahoria, apio, raíz de perejil), cebolla y, a veces, levístico, hasta que quedan tiernos. El caldo se cuela y se sazona con sal, pimienta, mejorana y, si se quiere, pimentón. La mayor diferencia entre la sopa de callos checa y la polaca está precisamente en la cantidad de pimentón y de verdura. La versión polaca lleva bastante menos pimentón (a veces ninguno) y bastante más verdura (zanahoria). A diferencia de los checos, los polacos usan también callos de cerdo o incluso de ciervo.

Para algunos, los callos son un ingrediente controvertido; yo, en cambio, los adoro (todavía me acuerdo del disgusto que me llevé cuando en el restaurante checo U Kalendů no tenían callos en salsa blanca y tuve que pedir otra cosa 😢). Cada vez que voy a Polonia me doy el capricho de unos flaki. La sopa de las fotos es del bistró Katarzynka, en la ciudad polaca de Toruń. Una ración costó 15 PLN (3,60 EUR) y estaba absolutamente perfecta.
¡Que aproveche!