Qué comer en Irán: platos típicos y especialidades iraníes | página 5 de 6
El azafrán: la especia más cara del mundo
El azafrán, la especia más cara del mundo, se obtiene de los estigmas de la flor conocida como rosa del azafrán (Crocus sativus). Para un solo kilogramo hacen falta hasta 200.000 flores. Su laboriosa recolección a mano y las condiciones muy concretas que exige su cultivo lo convierten en un producto muy escaso. El mayor productor es Irán: su azafrán supone el 90 % de la producción mundial. Allí el azafrán se cultiva desde hace más de 3.000 años.
Los pistachos: una delicia adorada en todo el mundo
Los pistachos son una de las delicias más populares del mundo. Botánicamente son las semillas del pistachero. Ya en la antigua Persia se consideraban un manjar preciado. Hoy la producción mundial la sigue dominando Irán, seguido de Estados Unidos, Turquía y China. Los pistachos iraníes destacan por su calidad, su sabor y su verde intenso. Los gourmets de todo el mundo buscan variedades premium como el akhbari o el kalleh ghouchi.
Haji badam: el dulce tradicional iraní de almendra
El haji badam es un dulce tradicional iraní hecho con almendra. Procede de la histórica ciudad de Yazd, famosa por sus postres y sus dulces. Este bocado pequeño y redondo, de color dorado y textura crujiente, se prepara con almendra molida, azúcar, yema de huevo, azafrán y cardamomo.
Zamzam: la alternativa iraní a la Coca-Cola
Zamzam es el famoso fabricante iraní de bebidas no alcohólicas que desde 1954 ofrece a los iraníes una alternativa nacional a las marcas globales Coca-Cola y Pepsi. En su gama están la Zamzam Cola, la Cola Zero, la Orange, la Limonade y también bebidas energéticas y doogh. Gracias a su origen local, su precio asequible y su amplia distribución, Zamzam es una de las marcas más populares de Irán.
La cerveza sin alcohol iraní
En Irán las normas islámicas prohíben el consumo de alcohol, y eso ha dado pie a todo un mercado de cervezas sin alcohol. Entre las marcas locales más populares están Hey Day e Istak, considerada la pionera del sector en el país. Las cervezas sin alcohol iraníes tienen un sabor más bien dulce y recuerdan a las europeas más básicas. Se encuentran sin problema en supermercados, restaurantes y puestos callejeros, y a un precio muy asequible.
Lavashak: el dulce tradicional de fruta deshidratada
El lavashak es una lámina fina de puré de fruta deshidratado, de marcado sabor agridulce y textura ligeramente masticable. Se elabora con distintas frutas que se cuecen hasta obtener un puré, se pasan por el colador y se secan. Esta forma de aprovechar la fruta tiene una larga historia en Irán, donde servía para conservar los frutos de temporada. También se encuentran productos parecidos en Georgia o en Turquía.
Loz: el dulce iraní de almendra molida
El loz es un dulce tradicional iraní de almendra molida. Destaca por su textura delicada, su sabor intenso y su característica forma de rombo. Hay muchas variantes: lo venden de coco, de azafrán o con agua de azahar. El loz no falta en ninguna pastelería iraní.
Ash reshteh: la sopa nacional de Irán
El ash reshteh es una sopa tradicional iraní que figura entre los platos más importantes del país. Se podría considerar la sopa nacional de Irán. Se prepara con fideos, legumbres, verduras y hierbas aromáticas. Es muy espesa, contundente y de aroma intenso. A menudo se condimenta con kashk, el suero de leche fermentado persa.
Limoo amani: las limas secas iraníes
Los limoo amani son limas secas que se usan como condimento típico en la cocina iraní y de Oriente Medio. Tienen un sabor muy ácido y un aroma ligeramente ahumado, y su color va del marrón claro al casi negro (según el método y el tiempo de secado). Se usan enteras, pinchadas o molidas.
¿Qué comprar en Irán?
Irán es un país que ofrece un sinfín de tesoros gastronómicos ideales como souvenirs. Entre los más famosos están los pistachos, sobre todo la variedad akhbari, conocida por su tamaño y su sabor intenso. Los dulces tradicionales de Yazd, el qottab y el loz, conquistan a cualquier goloso, creo yo. Tampoco hay que olvidar el azafrán, el exótico agracejo, el té de Gilán o el azúcar candi nabat. Y eso que Irán ofrece mucho, mucho más.