Kokoreç: el street food tradicional turco de tripas de cordero
El kokoreç es un plato tradicional turco que se prepara con casquería de cordero o de carnero, sobre todo con las tripas.
Se lavan a conciencia, se marinan y luego se enrollan en un espetón especial. Así preparada, la carne se asa despacio sobre carbón. Cuando está hecha, se pica en trozos pequeños con un cuchillo afilado y se sirve normalmente en pan recién hecho.
El kokoreç es un ejemplo de libro de cómo aprovechar el animal "del morro al rabo".

La base del kokoreç son las tripas de cordero o de carnero, que hay que limpiar a fondo. A veces se le añade también otra casquería, como mollejas o hígado, pero no es la norma.
Las tripas se marinan o se enrollan directamente en una larga barra metálica; dentro se puede meter más casquería o grasa para que la carne quede jugosa. Después viene el asado lento sobre las brasas del carbón. Terminado el asado, la carne se pica en trozos menudos con un cuchillo afilado, se vuelve a freír (o se calienta), se sazona con especias y lo más habitual es servirla en un bocadillo.

El kokoreç es popular prácticamente en toda Turquía, pero sobre todo en Estambul, Esmirna y otras grandes ciudades: se trata del típico street food turco. Su elaboración sale bastante barata, así que es perfecto para la venta callejera.
Además de en Turquía, el kokoreç también se prepara en Grecia. Allí se conoce como "kokoretsi" (κοκορέτσι) y se elabora de forma muy parecida.
En Turquía existe además una variante especial llamada "Atom kokoreç". Este tipo de kokoreç pica muchísimo. Se prepara igual que el clásico, pero se le añaden guindillas muy picantes, copos de guindilla y otras especias. Por ese picor tan fuerte se ganó el nombre de "atom", que simboliza algo extremadamente picante y potente.

El kokoreç no es para todo el mundo, pero merece mucho la pena probarlo si te gusta descubrir platos nuevos. Lo como habitualmente en el bistró Güneş Kokoreç de Estambul (ver "Dónde comer en Estambul"), donde un bocadillo sale por 60 TRY (3,20 EUR). Allí pido siempre también unos cuantos mejillones rellenos.
¿Y tú, te animarías a probar el kokoreç?
¡Que aproveche!