Macun şekeri: la piruleta tradicional turca
El macun şekeri es un dulce tradicional turco que recuerda a una piruleta. Es una pasta de caramelo muy espesa, elástica y de colores vivos que se enrolla en un palito de madera. No es ni un caramelo duro clásico ni una gominola blanda: es más bien una masa blanda y pegajosa que se deshace despacio en la boca y desprende intensas notas herbales y afrutadas.

Los vendedores de macun şekeri trabajan con una gran bandeja redonda dividida en varias secciones triangulares, cada una llena de pasta de un sabor y un color distintos, del rojo intenso al amarillo vivo, al verde o al blanco. La piruleta se hace así: el vendedor coge un poco de cada color con un movimiento rápido (o los que le pida el cliente) y los enrolla en espiral alrededor de un palito de madera.

El origen de este dulce se remonta a los tiempos del Imperio otomano y tiene más que ver con la farmacia que con la repostería. Cuenta la leyenda que el macun nació en la primera mitad del siglo XVI en la ciudad de Manisa. Cuando Hafsa Sultan, madre del sultán Solimán el Magnífico, cayó enferma y ningún tratamiento habitual daba resultado, el médico jefe Merkez Efendi le preparó una pasta especial mezclando 41 hierbas y especias distintas. La sultana se curó y, para celebrarlo, ordenó que aquella pasta se repartiera entre la gente. Con el tiempo, el preparado puramente medicinal se convirtió en un dulce callejero muy popular que perdió parte de su carácter medicinal, pero conservó su fama de reconstituyente.
¡Que aproveche!