Makhlama: el desayuno tradicional iraquí
La makhlama (مخلمة) es un plato tradicional iraquí que se sirve sobre todo como desayuno contundente. Se trata de una mezcla frita de carne picada, huevo y verduras. La makhlama gusta porque llena, se prepara sin complicaciones y tiene un sabor marcado.

El nombre del plato viene de una raíz árabe que remite a mezclar o juntar ingredientes. A veces se le llama makhlama lahm, donde "lahm" significa carne. La receta nació seguramente como una manera de aprovechar los restos de carne o de preparar una comida contundente para la clase trabajadora.

La base de una makhlama iraquí auténtica es la carne picada, tradicionalmente de ternera o de cordero. Conviene que tenga bastante grasa para que no se reseque al freírla. El siguiente ingrediente es la cebolla, cortada muy fina y sofrita junto con la carne. A esa mezcla se le añade también tomate en trozos pequeños. El tomate no debe soltar demasiado jugo. Al final se incorporan las especias y el huevo. Hay dos maneras principales de rematarlo. La primera consiste en cascar los huevos sobre la superficie de la carne. La segunda consiste en batir el huevo e incorporarlo directamente a la mezcla. Queda así una mezcla en la que el huevo cuaja de manera uniforme entre el resto de los ingredientes.

La makhlama se sirve bien caliente, directamente en la sartén o en un plato. Nunca falta el pan iraquí recién hecho para acompañarla. Para beber, té negro fuerte y muy azucarado.
¡Que aproveche!