Simit: el pan tradicional turco
El simit es un pan tradicional turco con forma de aro y un agujero en el centro, cubierto de semillas de sésamo. Se distingue por su corteza crujiente y su miga tierna.

El simit forma parte de la cocina turca y de su cultura, igual que los bagels en Norteamérica (que en realidad vienen de Polonia) o los pretzels en Alemania. Se come a diario en el desayuno o como tentempié a cualquier hora del día.
Origen e historia del simit
El simit es un pan de larga historia, muy extendido ya en tiempos del Imperio otomano. En el territorio de la actual Turquía se hornea desde el siglo XVI. La mención escrita más antigua que se conoce data de 1525, cuando aparece registrado en los archivos de la administración municipal de Estambul. La palabra "simit" viene del árabe "samīd", que significa harina fina.
El simit se popularizó rápidamente durante los siglos XVII y XVIII en Estambul, donde lo vendían por la calle vendedores ambulantes llamados "simitçi", que lo ofrecían directamente desde grandes cestas o carritos. La venta callejera de simit sigue viva en Turquía y se considera toda una tradición cultural.

Receta y preparación del simit
El simit tradicional se elabora con una masa sencilla de harina de trigo, agua, levadura, azúcar y sal. Tras amasarla bien, se deja fermentar y luego se forman a mano largas tiras que se enroscan hasta darles forma de aro.
El sabor y la textura tan característicos del simit vienen del paso previo al horneado. Los aros de masa se sumergen primero en una mezcla de agua y melaza (de uva o, con menos frecuencia, de higo). Así el simit adquiere su típico color dorado oscuro, casi marrón, y un punto dulce. Después se cubre generosamente la superficie con semillas de sésamo y se hornea. Los simits tradicionales se horneaban en hornos de piedra de leña.
La importancia del simit
El simit es uno de los alimentos más habituales de Turquía. Se come sobre todo en el desayuno, acompañado de té o de ayran. Los lugareños suelen combinarlo con queso, aceitunas, tomate o mantequilla.
En Estambul y en otras ciudades turcas se puede comprar simit casi en cualquier parte: en la calle, en los mercados, en los ferris y en las estaciones de autobuses. Los vendedores callejeros de simit y sus gritos de "¡Simit! ¡Taze simit!" ("¡Simit! ¡Simit fresco!") son uno de los sonidos característicos de las ciudades turcas.
El simit es una comida asequible y contundente, al alcance de todas las clases sociales. Venderlo ha sido y sigue siendo una fuente de ingresos importante para mucha gente.

Variantes del simit
La receta básica del simit es parecida en toda Turquía, aunque existen variantes. En las panaderías puedes encontrar también el Ankara simit o el simit tereyağlı, a cuya masa se le añade más mantequilla antes de hornearla.

Cuánto cuesta el simit
Por desgracia, Turquía arrastra una inflación alta y el simit tampoco se ha librado de las subidas de precios. En mi última visita a Turquía, en Konya un simit clásico costaba 13 TRY (0,30 EUR), un Ankara simit 15 TRY (0,35 EUR) y el simit tereyağlı 18 TRY (0,45 EUR).
El simit es uno de los símbolos más reconocibles de la cocina turca. Si estás en Turquía, no puedes irte sin probar un simit recién horneado.
¡Que aproveche!