Serpme kahvaltı: el desayuno tradicional turco
El serpme kahvaltı es un estilo de desayuno turco en el que la comida no se sirve en un solo plato, sino en un montón de cuencos y platillos repartidos por toda la mesa. Aquí lo encuentras todo, desde quesos salados, aceitunas y verduras frescas hasta sartenes calientes con huevos y toques dulces en forma de miel y nata.

La palabra "kahvaltı" nació de la unión de "kahve" (café) y "altı" (debajo o antes). Literalmente, el desayuno sería, por tanto, "comida antes del café". El café turco es fuerte y beberlo con el estómago vacío no se consideraba sensato, de ahí la necesidad de una base sólida que preparara el estómago para la llegada de la cafeína. Este tipo de desayuno hunde sus raíces en la hospitalidad y en la vida rural, donde a la mesa llegaba todo lo que daba la granja en ese momento.
Los huevos se preparan como menemen (revueltos con tomate y pimiento) o fritos sobre sucuk o pastırma. El truco está en que la grasa del embutido se derrite en la sartén y en ella se fríen luego los huevos.

Entre los quesos no suele faltar el blanco básico (beyaz peynir), parecido al feta, el kaşar amarillo o especialidades regionales curadas en pieles o en cuevas (como el Konya küflü). Las aceitunas tienen aquí un papel importante: en Turquía saben distinto a las del supermercado, son más carnosas y suelen estar aliñadas con limón y aceite. La parte cárnica corre a cargo del sucuk (embutido de ternera especiado), del pastırma (carne de ternera prensada y secada) o de la kavurma (carne de ternera deshilachada y guisada en su propia grasa).

La bebida por excelencia del desayuno no es el café, sino el té.
Se come despacio y saltando de un plato a otro. No existe un orden correcto de los platos. Un bocado puede ser queso salado con una aceituna y el siguiente, pan mojado en miel con nata. El pan, ya sea el simit con sésamo o la esponjosa bazlama, hace también las veces de cubierto. Se parte con las manos y con él se rebaña el fondo de las sartenes.
El serpme kahvaltı es una comida para compartir: todos comen de los mismos cuencos.

Por esa idea de muchos platillos, esta forma de comer recuerda de lejos a las tapas españolas. En cuanto a saciedad y composición (huevo, embutido, pan, té), aguanta la comparación con el desayuno inglés completo (Full English Breakfast). La versión turca, eso sí, resulta algo más variada gracias a la cantidad de verdura fresca (tomate, pepino, pimiento) y de quesos, y resulta menos pesada, aunque en calorías no le va a la zaga.
Este festín opulento lo viví en Lazoğlu Kahvaltı Salonu, un local de toda la vida (ver Dónde comer en Konya). El precio por persona fue de 325 TRY (7,60 EUR). Fue un desayuno que superaba con creces lo que se entiende por desayunar. En el centro de la mesa reinaba una sartén de huevos revueltos sobre pastırma. Los acompañé con bazlama recién hecha, cuya miga absorbió a la perfección la grasa de la sartén. Tampoco faltó el plato de carne con sucuk frío y kavurma. También había huevo duro, solo espolvoreado con sal y pimienta. El queso local küflü peynir fue todo un descubrimiento. El final fue para el clásico bal & kaymak (miel y kaymak). Coger un trozo de pan caliente, coronarlo con una cucharada de nata espesa y regarlo con miel densa y un trozo de panal: esa es la definición del hedonismo turco.

¡Que aproveche!