Cedevita: la bebida balcánica de vitaminas en polvo
En el supermercado del centro comercial Skopje City Mall de Skopie me paré delante de una estantería que, del suelo al techo, era de una sola marca. Cuatro baldas de botes naranjas, amarillos, rosas y verdes, debajo los sobres de los mismos colores y, en medio, un cartel azul con la palabra NOVO que anunciaba el sabor a hierba limón. Así se expone en mi país la cerveza o el café, no una limonada en polvo.
La Cedevita (en macedonio: Цедевита) es una bebida instantánea de vitaminas en polvo - azúcar, ácido cítrico, bicarbonato y nueve vitaminas que se disuelven en agua fría; una marca croata que conoce toda la antigua Yugoslavia y que en Macedonia del Norte se vende en cualquier tienda.

De dónde salió la Cedevita y de quién es en realidad
El nombre suena a medicamento y no es casualidad. La Cedevita nació en 1969 en la farmacéutica Pliva de Zagreb, la receta la compuso el farmacéutico Martin Stanković y el nombre suele interpretarse como "C" (la vitamina) y "vita" (vida), aunque no he dado con ninguna explicación oficial del fabricante. Al principio se vendía solo en farmacias, en frasquitos de vidrio con dosificador, y no dio el salto a las tiendas normales hasta 1983; con él llegaron los primeros anuncios.
En una sola generación, el preparado vitamínico se convirtió en refresco, y al refresco le pasó lo que a muy pocos productos yugoslavos: sobrevivió al país en el que nació. Desde 2001 pertenece a la Atlantic Grupa de Zagreb y en Croacia, Bosnia y Herzegovina, Eslovenia y Serbia tiene más de la mitad del mercado de bebidas vitamínicas en polvo. En Macedonia del Norte y Montenegro la distribuye el mismo grupo a través de sus propias filiales; tampoco aquí nadie la hace pasar por producto local.
La Cedevita no es macedonia: es común, como casi todo lo que sobrevivió a la antigua federación. A esa misma familia de refrescos "nacionales" que en realidad son una marca pertenecen el iraní Zamzam, la suiza Rivella o la tunecina Boga; la Cedevita se distingue de todos ellos en que no llega en botella: llega en un bote y el agua la echa uno mismo.
Qué hay dentro del bote
Dentro del bote hay sobre todo azúcar, glucosa para ser exactos, con ácido cítrico y bicarbonato; los dos se juntan en el agua y la bebida burbujea un instante. Las nueve vitaminas de las que presume el envase son el complejo B, la C y la E. Quien fuera al colegio en los noventa conoce el principio por aquellos sobres de polvo efervescente que, en vez de al agua, iban directos a la lengua, y en los Balcanes tienen exactamente el mismo recuerdo: en los foros cuentan cómo de niños lamían la Cedevita de la palma de la mano y luego les explicaban a sus padres por qué tenían la boca naranja. Los sobres pequeños son más bien cosa de la barra de la cafetería, donde con una ración de diecinueve gramos se prepara un vaso al momento; en Croacia la "cedevita de cafetería" es un fijo de la carta de bebidas y allí el fabricante la promociona con concursos.
La Cedevita en Macedonia: el rival, los colores y cuándo se bebe
Y eso que Macedonia tiene su propia respuesta. En Prilep la fabrica desde los años cincuenta la empresa Vitaminka y se llama Cevitana: también polvo, también nueve vitaminas, también naranja y limón, y un nombre que de entrada cuesta distinguir. En los foros macedonios se discute muy en serio cuál de las dos es mejor, y la respuesta suele dividirse según si uno quiere "la de casa" o "la de la infancia". Así que quien quiera saber por qué en Macedonia la Cedevita está por todas partes recibe dos respuestas a la vez: porque toda la región lleva medio siglo bebiéndola y porque tiene en casa un rival que la obliga a estar en todas las estanterías. Y un detalle más: en Macedonia la Cedevita la vende también una cadena de farmacias, así que medio siglo después ha vuelto, dando un rodeo, a donde empezó.
Se bebe fría, en verano, en el desayuno, después del deporte y, según la creencia popular, también la mañana siguiente a una noche de la que no se habla; esto último tómatelo como folclore, no como consejo médico. El frasquito de vidrio de la farmacia hace tiempo que desapareció, pero los envases llevan el color del sabor: naranja para la naranja, amarillo para el limón, rosa para la piña con mango, verde para la lima y, como novedad, turquesa para la hierba limón. Quien quiera llevarse un bote a casa, que coja el pequeño: en la mochila no pesa nada y en casa salen de él unos cuantos litros de verano.
El envase pequeño costaba 99 MKD (1,70 EUR) y el bote grande con el "6 L" en la etiqueta, es decir, seis litros de bebida preparada, 199 MKD (3,30 EUR). Me fui con una foto y con la sensación de haber visto una de las pocas cosas en las que se pone de acuerdo toda la antigua Yugoslavia.
¿Has tenido ocasión de probar la Cedevita, en casa o de viaje? ¿Cuál es tu color?