Restaurante Mlýnec, Praga (3): menú del día
El frío y el gris de enero siempre hacen que visite más a menudo mis restaurantes favoritos. El martes me fui a comer a el restaurante Mlýnec, que entre semana, hacia el mediodía, sirve no solo su carta habitual, sino también un menú del día que cambia cada semana.

De entrante me sirvieron una croqueta de brisket deshilachado (pecho de ternera) con verduras encurtidas, calabaza, pasta de curry y eneldo. El precioso emplatado no hacía más que realzar el excelente sabor de aquella croqueta jugosa, a la que el punto ácido de los encurtidos le sentaba de maravilla. Un plato estupendamente sazonado que repetiría encantado.

De plato principal llegó la lucioperca a la parrilla con quinoa aromatizada con menta y decorada con kale y cacahuetes. El pescado estaba tierno y en su punto, y por supuesto sin una sola espina. La quinoa llevaba un aliño que me recordó a Londres, adonde hace muchísimo que no voy y donde se cruzan cocinas de todo tipo, también las más exóticas. Los emplatados que colocan la comida solo en un lado del plato son de mis favoritos y a este le sentaba estupendamente.
Mlýnec ha subido los precios desde mi última visita: el menú del día de dos platos sale aquí por 595 CZK (25 EUR) y el de tres platos, por 695 CZK (29 EUR). Pero si al precio de la comida le sumas las increíbles vistas al puente de Carlos, un personal agradable y un local bonito, me sigue pareciendo que merece la pena.
¡Que aproveche!
Mlýnec