Samsa: el bollo relleno típico de Asia Central
La samsa (самса) es un popular bollo relleno originario de Asia Central. Tiene forma triangular y va rellena de una mezcla de carne, normalmente cordero o carnero, cebolla y especias.

La samsa procede con toda probabilidad de la región de Asia Central; de hecho, en Uzbekistán, Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán goza de una popularidad enorme. En cada uno de estos países existen variantes ligeramente distintas, que se diferencian sobre todo en el tipo de carne, las especias y la forma de prepararla. En algunos lugares también se usan rellenos vegetarianos.

La samsa es muy apreciada como tentempié o street food. Se vende a menudo en la calle, en las panaderías y en los mercados.

La samsa se hornea tradicionalmente en hornos de barro llamados tandyr (también tandoor o tandir; en el mismo tipo de horno se cuece también el pan tandyr nan), que le dan su textura crujiente característica y un ligero aroma ahumado. El tandyr es un gran horno cilíndrico de barro o ladrillo, parcialmente enterrado en el suelo. El interior se calienta con leña o carbón, que se enciende en el fondo y se deja arder hasta que las paredes se ponen candentes de manera uniforme. Esto puede llevar varias horas, según el tamaño del horno y el combustible empleado. Las samsas preparadas se pegan después con cuidado a las paredes interiores del tandyr y se hornean durante unos 10-15 minutos.

Para sacar la samsa del horno se usa una vara especial con una cesta de alambre en el extremo. Así se evita que la samsa caiga al fondo y se queme. Sobre todo en los meses calurosos de verano es un trabajo muy duro, por el calor que sale del horno abierto.

La samsa es una de esas cosas que tienes que probar sí o sí en Asia Central. Si quieres comprar una, elige preferiblemente los sitios donde se hornea allí mismo. La samsa de las fotos de arriba me costó 85 KGS (0,90 EUR) en el bazar de Osh de Biskek; el relleno de carnero estaba sazonado a la perfección y la samsa era enorme.
Unos minutos antes de hincarle el diente solo pude mirarla con ganas, porque recién sacada del horno quema demasiado. Pero su sabor fue fenomenal.
¡Que aproveche!