Shashlik: carne a la brasa en brocheta
El shashlik (шашлык) es un plato tradicional de carne ensartada en una brocheta y asada sobre el fuego. El nombre "shashlik" procede de la palabra túrquica "shish" o "shysh", que significa "brocheta" o "pincho".
Originalmente, la carne ensartada se asaba sobre fuego abierto, una forma práctica de cocinar para los nómadas que recorrían sin descanso el territorio.

La historia del shashlik se remonta a los antiguos pueblos nómadas, que aprovechaban la carne de sus rebaños de ovejas, cabras y vacas. No está del todo claro dónde nació exactamente, pero se asocia sobre todo con regiones como Persia (el actual Irán), el Cáucaso y otros países de Oriente Medio y Asia Central.
Con el paso de los siglos, el shashlik se extendió por distintas regiones y culturas, adaptándose a los gustos locales. En Kirguistán, un país con una rica tradición pastoril, el shashlik se ha convertido en parte inseparable de la cocina kirguisa. Los kirguises lo disfrutan en todo tipo de ocasiones, desde celebraciones familiares hasta grandes festivales y fiestas.
En Kirguistán se usa tradicionalmente cordero o carnero, que se corta en dados y se marina en una mezcla de cebolla y especias. La marinada aporta a la carne jugosidad y un sabor intenso. Los trozos de carne se ensartan después en brochetas metálicas o de madera y se asan sobre carbón vegetal al rojo vivo. Aquí es habitual usar carbón de maderas aromáticas de árboles frutales como el manzano o la morera.

Hoy el shashlik es popular no solo en Kirguistán, sino también en los países vecinos de Asia Central, en Rusia, Turquía, Armenia, Georgia y otras partes del mundo. En cada país adopta una forma y un sabor algo distintos, pero el principio básico sigue siendo el mismo: carne asada en brocheta. De hecho, hasta en la República Checa tenemos un plato parecido llamado "špíz". 😁
El shashlik de carnero que aparece en las fotos me lo tomé como despedida, la tarde antes de mi vuelo de regreso desde Kirguistán. La carne estaba delicadamente especiada, crujiente y a la vez jugosa, y no faltaba el gran trozo de grasa al final de la brocheta. En el restaurante Navat (ver Dónde comer en Biskek), este shashlik de carnero con guarnición costaba 395 KGS (4 EUR).
Si algún día te tomas un shashlik perfectamente preparado como despedida del país en el que estás, puede que justo después empieces a planear el siguiente viaje, el regreso.
Yo también tengo que volver pronto a Kirguistán.
¡Que aproveche!