Fricassé: el street food típico de Túnez
El fricassé (فريكاسي) es un bollo frito tunecino que se rellena con distintos ingredientes. Es barato y aun así está buenísimo: un street food típicamente tunecino.

El fricassé clásico tiene forma de bollo pequeño y alargado, de masa fermentada y frito en aceite. Después de freírlo se deja enfriar solo un momento, se abre por la mitad y se rellena con los ingredientes más variados.
Entre los rellenos habituales del fricassé están:
- Atún - se usa atún en conserva.
- Huevo cocido - normalmente cortado en rodajas o en trozos pequeños.
- Aceitunas - aceitunas negras o verdes, que a veces te dan aparte (por el hueso).
- Harissa - la pasta picante tunecina de chiles, ajo y especias que le da chispa al bocado.
- Patata cocida - en algunas variantes se añade patata cocida en dados o machacada.

Los ingredientes suelen combinarse al gusto de cada uno: en el mismo puesto dices qué relleno quieres.
Una leyenda muy extendida atribuye el origen del fricassé a una mujer judía tunecina que improvisó con la masa frita que le había sobrado y probó a rellenarla con ingredientes salados. Pero también pudo tener algo que ver el dominio colonial francés sobre Túnez. Los franceses trajeron consigo la baguette, que en un momento dado empezó a escasear. Así se empezó a freír la masa, y puede que el relleno se inspirara en la ensalada nizarda francesa, que lleva atún, huevo duro y aceitunas. El fricassé se convirtió también en un street food muy popular en Israel gracias a la emigración de las familias judías tunecinas. La historia del fricassé se entrelaza así con las tradiciones tunecinas y con influencias extranjeras.

El fricassé se vende sobre todo por la calle, en puestos pequeños. Se come principalmente como tentempié rápido a lo largo del día. El fricassé sale muy barato: una pieza bien rellena de atún, huevo, patata, harissa y aceitunas me costó 1 TND (0,30 EUR) en Kairuán, y otra con un relleno parecido salía solo un poco más cara en la ciudad de Túnez (1,200 TND/0,35 EUR).
Una vez frita, la masa del fricassé sabe muy parecido al lángos húngaro, el pan frito típico de la comida callejera; si esa especialidad te gusta, el fricassé te va a encantar.
¡Que aproveche!