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Dulces | página 9 de 11

Bulgaria

Kurabiiki: las galletas búlgaras de mantequilla

Las kurabiiki son unas galletas pequeñas de mantequilla que en Bulgaria se venden por unidades en cualquier panadería. Se comen con el café. Pertenecen a la familia de galletas qurabiya extendida por todo el antiguo territorio otomano; la versión búlgara se distingue por la superficie pintada con yema y por el azúcar en grano que se agrieta al hornearse. Ya figuran en el recetario de Petko Slaveikov de 1870.

Turquía

Künefe: el postre dulce de queso

El künefe es un postre caliente tradicional de finos hilos de masa kataifi rellenos de una capa de queso sin sal fundido. Una vez horneado, el plato se baña generosamente en almíbar dulce. Por encima lo decoran pistachos machacados de un verde intenso o una cucharada de nata espesa. El künefe hay que servirlo al momento, mientras el queso del interior sigue líquido.

Turquía

Karaköy Güllüoğlu: mi pastelería favorita de Estambul

Karaköy Güllüoğlu es una pastelería histórica de Estambul fundada en 1843. Este local, muy popular, se especializa en dulces turcos tradicionales y ofrece una selección increíblemente amplia de tipos de baklava. Son los propios clientes quienes eligen los dulces directamente de las vitrinas y las bandejas. Además de los dulces, aquí también puedes tomar un té turco excelente. Los precios son más bajos que en los locales del centro histórico.

Turquía

Baklava: la reina de los dulces turcos

La baklava es un postre dulce que alterna capas de pasta filo, frutos secos picados y almíbar. El relleno más habitual son los pistachos o las nueces. Su origen se lo disputan muchos pueblos, pero quienes la llevaron a la perfección fueron los pasteleros del Imperio otomano. Hay incontables tipos y formas de baklava, y también triunfa la versión fría con leche.

Turquía

Dondurma: el helado tradicional turco

El dondurma es el helado tradicional turco, conocido por una consistencia densa y masticable como pocas. Aguanta sin derretirse incluso bajo el sol del verano. Debe sus propiedades únicas sobre todo al salep, una harina de orquídeas silvestres, y a una resina llamada almáciga. Gracias a ellas, la textura del postre recuerda más a una masa fría que a una crema helada. Por eso los vendedores callejeros montan con él todo un espectáculo: lo estiran con largas barras metálicas. A menudo le toman el pelo al cliente y no le dan el cucurucho tan fácilmente.

Turquía

Halka tatlısı: el postre frito redondo

Halka tatlısı es un postre callejero turco con forma de aro frito y estriado, empapado en almíbar. Es uno de los dulces más extendidos y baratos de las calles de Estambul. La base del plato es un tipo concreto de masa choux que se echa con manga directamente en el aceite bien caliente. Los aros recién fritos, aún calientes, se echan de inmediato en el almíbar frío. Gracias al choque térmico la superficie queda crujiente, pero el interior poroso absorbe el líquido como una esponja. Las estrías profundas ayudan además a retener aún más almíbar.

Turquía

Pişmaniye: el algodón de azúcar turco

Pişmaniye es el algodón de azúcar tradicional de Turquía. A diferencia del algodón de azúcar corriente, lleva harina tostada y mantequilla. Eso le da un aroma a frutos secos y una textura fibrosa. Su elaboración tradicional exige mucha fuerza física y coordinación. El pişmaniye es un souvenir turco muy popular.

Rumanía

Papanași: el postre rumano de requesón, nata agria y mermelada

Los papanași son unos dónuts fritos de masa de requesón, una rosca con su bolita encima bañada en nata agria y mermelada: el único postre rumano de la lista de los cien mejores del mundo. Te cuento por qué no son dónuts de verdad, qué tienen en común con las bolas de requesón cocidas y a qué sabían en el Restaurante Rustic de Iasi.

Rumanía

Cozonac: el pan dulce de fiesta rumano

El cozonac es un dulce de fiesta rumano de masa fermentada y rica, con un relleno de nueces, cacao, semillas de amapola o rahat que se enrolla en espiral y se hornea en un molde alargado. Se hace tanto en Navidad como en Semana Santa y pertenece a la misma familia que el kozunak búlgaro, el tsoureki griego o el panettone italiano. Un buen cozonac se reconoce porque se rasga en hebras, en tiras largas.

Rumanía

Colivă: el trigo funerario que en Rumanía se reparte por el alma del difunto

La colivă es trigo cocido y endulzado con nueces, azúcar y canela, moldeado en forma de montículo y decorado con una cruz de cacao. En Rumanía no se cocina para el almuerzo, sino para los entierros y los oficios de difuntos, y después se reparte a la puerta de la iglesia como limosna por el alma del muerto. La costumbre la comparte todo el mundo ortodoxo, de Grecia a Serbia, y el nombre le viene de una pequeña moneda griega.