Ideas para comer por el mundo | página 20 de 66
Kashk: el tradicional suero de leche fermentado de Irán
El kashk es un producto lácteo fermentado tradicional que forma parte indispensable de la cocina iraní. Se obtiene fermentando el suero de leche, que luego se espesa, se moldea en bolitas o discos y se seca. El kashk seco se conserva mucho tiempo. Su marcado sabor salado y ácido enriquece platos como el kashk-e bademjan, el ash reshteh o el kaleh joosh.
Nan-e ghandi: el pan dulce persa
Nan-e ghandi, conocido como el pan dulce persa, es una pieza de bollería tradicional iraní, de miga tierna y esponjosa y sabor dulce. El nombre viene de las palabras persas "nan" (pan) y "ghand" (azúcar), que resumen lo que lo define. El nan-e ghandi es un símbolo de hospitalidad: se sirve con té o café en las reuniones familiares y sociales.
Torshi: verduras encurtidas
El torshi son las verduras encurtidas tradicionales de la cocina iraní y de Oriente Medio. "Torsh" significa "agrio" en persa. Se prepara fermentando las verduras o encurtiéndolas en salmuera de vinagre, y admite una gran variedad de ellas: coliflor, zanahoria, berenjena, pepino, ajo o cebolla; en algunas regiones también se encurte fruta verde. El torshi se sirve como acompañamiento de los platos principales: les aporta un marcado sabor agrio, ayuda a la digestión y equilibra las comidas más pesadas y grasas.
Samboseh: el street food típico de Irán
La samboseh es un street food tradicional de Irán, originario del sur del país y del golfo Pérsico. Es un pan plano fino relleno de una mezcla de patata, cebolla, ajo, hierbas frescas y especias. El relleno también puede llevar carne picada, aunque muchas veces la samboseh se prepara en versión vegetariana. La masa se dobla con cuidado en forma de triángulo y se fríe hasta que queda dorada. Se sirve caliente, a menudo acompañada de distintas salsas.
Pashmak: el algodón de azúcar iraní
El pashmak es un dulce tradicional iraní de textura esponjosa y fibrosa que recuerda al algodón de azúcar. Su nombre significa "lanita" en persa. Sus finos hilos de azúcar nacen de un proceso laborioso: estirar y alargar una y otra vez un almíbar mezclado con harina y aceite de sésamo. El pashmak procede de la ciudad de Yazd, famosa por sus dulces.
Habeh anab: los cubitos iraníes de azufaifa
Los habeh anab son unos cubitos iraníes de azufaifa. Se trata de un dulce tradicional elaborado con la pulpa del fruto del azufaifo. Estos cubitos diminutos se obtienen prensando y secando esa pulpa, que les aporta un sabor naturalmente dulce, muy parecido al de los dátiles. En Irán se toman solos o se añaden al té y a los postres.
Gaz: el dulce iraní de pistachos y claras de huevo
El gaz es un dulce tradicional iraní que recuerda al turrón. Se elabora con claras de huevo y una savia dulce natural llamada maná, a la que se añaden pistachos o almendras. Procede de la ciudad de Isfahán, donde se produce desde época safávida. En su origen era una delicia reservada a la nobleza. Hoy el gaz es un símbolo de la repostería de Isfahán y un souvenir muy apreciado.
Nabat: el azúcar candi tradicional de Irán
El nabat es el azúcar candi tradicional de Irán: cristales grandes, transparentes o algo amarillentos, muchas veces ensartados en un palito. Sirve sobre todo para endulzar el té. Además de en Irán, es popular en otros países de Oriente Medio y del sur de Asia.
El azafrán: la especia más cara del mundo
El azafrán, la especia más cara del mundo, se obtiene de los estigmas de la flor conocida como rosa del azafrán (Crocus sativus). Para un solo kilogramo hacen falta hasta 200.000 flores. Su laboriosa recolección a mano y las condiciones muy concretas que exige su cultivo lo convierten en un producto muy escaso. El mayor productor es Irán: su azafrán supone el 90 % de la producción mundial. Allí el azafrán se cultiva desde hace más de 3.000 años.
Los pistachos: una delicia adorada en todo el mundo
Los pistachos son una de las delicias más populares del mundo. Botánicamente son las semillas del pistachero. Ya en la antigua Persia se consideraban un manjar preciado. Hoy la producción mundial la sigue dominando Irán, seguido de Estados Unidos, Turquía y China. Los pistachos iraníes destacan por su calidad, su sabor y su verde intenso. Los gourmets de todo el mundo buscan variedades premium como el akhbari o el kalleh ghouchi.