Ideas para comer por el mundo | página 59 de 66
Covrigi: los pretzels rumanos
Los covrigi son los pretzels rumanos: aros de masa fermentada rebozados en semillas de amapola, sésamo o sal, que se venden en las ventanillas de las panaderías de todo el país y se comen aún calientes, mejor con kéfir. El nombre se lo prestó a Rumanía una hogaza búlgara, y los aros más finos y más famosos se hornean en Buzău. En Iasi se compran en las ventanillas de la cadena Petru y en Calzi Miki, una panadería del tamaño de un quiosco de prensa.
El vino rumano: variedades fetească, Cotnari y dos botellas de Iasi
Rumanía es el sexto productor de vino de la Unión Europea y, aun así, fuera de sus fronteras no lo conoce casi nadie: se lo bebe casi todo ella misma. Se apoya en variedades propias con nombres de andar por casa: la fetească es la de las muchachas, la băbească la de la abuela y la tămâioasă huele a incienso. Crecen en las dos orillas del Prut, así que Rumanía las comparte con la República de Moldavia y a la vez se las disputa con ella; en Cotnari se les suma la dulce grasă.
Cerveza rumana: Ursus, Timișoreana, botellas de PET y escena artesanal
La cerveza rumana es, en la mayoría de los vasos, una lager rubia de uno de los tres grupos extranjeros a los que pertenecen Ursus, Timișoreana, Ciuc y Bergenbier. La primera fábrica la fundó en Timișoara el ejército de los Habsburgo en 1718, las botellas de plástico de dos litros y medio conquistaron el país en los noventa y desde 2013 crece la escena artesanal, también en Iasi. Un repaso a las marcas y a las cuatro cervezas que probé.
Beraria Veche: la cervecería de Iasi con sartenes llenas de carne
Beraria Veche lleva el nombre de una célebre fábrica de cerveza de Iasi que ya no existe, y eso que el local no abrió hasta 2012. En la cervecería de la calle Sărărie se cocinan los clásicos rumanos, de la ciorbă a los mici, y lo más contundente de la carta son las sartenes de carne pensadas para dos. Y traducir el nombre como La vieja fábrica de cerveza es un error y un acierto a la vez.
Colivă: el trigo funerario que en Rumanía se reparte por el alma del difunto
La colivă es trigo cocido y endulzado con nueces, azúcar y canela, moldeado en forma de montículo y decorado con una cruz de cacao. En Rumanía no se cocina para el almuerzo, sino para los entierros y los oficios de difuntos, y después se reparte a la puerta de la iglesia como limosna por el alma del muerto. La costumbre la comparte todo el mundo ortodoxo, de Grecia a Serbia, y el nombre le viene de una pequeña moneda griega.
Knedlíky de arándanos de Kohútka
En Kohútka, la cresta de los montes Javorníky que se levanta sobre mi pueblo natal, hay clientes que llaman antes de subir para preguntar si ese día hay knedlíky de arándanos. Masa fermentada, una capa de semillas de amapola con azúcar y mantequilla derretida por encima, según la receta de una abuela que tiene ochenta y cuatro años y sigue echando una mano en la cocina. En un fin de semana caen más de mil, y una ración descomunal da de sobra para dos.
Cachorrinho: el perrito caliente portugués
Lo llaman el perrito caliente portugués, aunque del perrito caliente clásico se diferencia en casi todo. El cachorrinho es lo que se come en Oporto para acompañar la cerveza: un bocadillo con dos salchichas y queso fundido, cortado en bocados. Su dirección más famosa es la cervecería Gazela, a la que Anthony Bourdain dio fama en Parts Unknown.
Francesinha: el sándwich más famoso de Oporto
Un sándwich gratinado lleno de jamón, embutidos y filete, ahogado en una salsa picante de cerveza y tomate: eso es la francesinha, el orgullo de Oporto. Nació en los años cincuenta como la respuesta portuense al croque-monsieur francés; dicen que se llama así por las francesas, las más picantes. Por la mejor de Oporto se hacen colas, por ejemplo delante del Café Santiago.
Tigelada: el postre portugués al horno
La receta de la tigelada viajó a Italia en el siglo XVI dentro de la dote de una infanta portuguesa; hoy este postre al horno hecho con huevos, leche y azúcar se encuentra hasta en las neveras de los supermercados portugueses. Su tierra es el centro de Portugal, donde conviven dos recetas oficiales - una con azúcar y otra con miel y leche de cabra - y donde cada agosto se celebra un festival en su honor.
Bifana: el bocadillo portugués de cerdo
La bifana parece modesta: unas lonchas finas de cerdo en un papo-seco. Y aun así es uno de los platos típicos de Portugal - del campo alentejano se extendió de Lisboa a Oporto y cada local guarda en secreto la receta de su salsa. Qué significa ese nombre tomado de la ternera, de dónde salió y por qué en la Conga de Oporto no conviene hincarle el diente enseguida.