Ideas para comer por el mundo | página 62 de 66
Les Halles de Clisson: el mercado de madera del siglo XIV
El mercado cubierto Les Halles, en la localidad francesa de Clisson, está en pie desde finales del siglo XIV y bajo su armadura de madera hay mercado sin interrupción desde hace más de seiscientos años. Sobrevivió incluso a la guerra de Vendée, que arrasó el resto de la ciudad. El ambiente se disfruta mejor a primera hora de la mañana, cuando la nave está todavía casi vacía y el mercado apenas arranca bajo las vigas medievales.
Sel de Guérande: la sal marina de Bretaña recogida a mano
La sal de Guérande se sigue recogiendo a mano en la costa atlántica de Francia, con herramientas de madera y solo en verano. La más valiosa es la fleur de sel: la frágil flor de sal que se retira de la superficie de las balsas inundadas antes de que se hunda. Y las salinas se pueden recorrer a pie, desde las murallas medievales de Guérande hasta el pueblo de Saillé.
Restaurante V Zátiší, Praga: menú del día
El Restaurante V Zátiší es un local pragués de renombre, recomendado por la guía Michelin. El menú de Semana Santa que probé esta vez incluía raviolis italianos con ricotta y gorgonzola y, de segundo, confit de cordero cocinado a fuego lento con puré de patata y ajo de oso. El toque dulce lo puso un ligero pudin de tapioca con sorbete de mango inspirado en la cocina india.
Delizia al limone: el postre de limón de Sorrento y Amalfi
La delizia al limone es un postre de limón de la Campania italiana: dos medias esferas de bizcocho unidas por una crema de limón, empapadas en almíbar de limoncello y bañadas en una densa cobertura de limón. La inventó en 1978 el pastelero sorrentino Carmine Marzuillo y estuvo a punto de llamarse suspiro de limón. Hoy la reclama toda la costa, de Sorrento a Nápoles pasando por Amalfi.
Genny street food: frittatina y la Nápoles frita en Sorrento
Genny street food es una pequeña freiduría de especialidades napolitanas en la Via degli Aranci de Sorrento: frittatine, arancini, crocché y montanare al estilo de Nápoles. La frittatina, un disco frito de pasta y bechamel, apenas ha salido de Campania y en Sorrento es una importación confesa. Las reseñas colocan el local de Gennaro y Rosa entre los mejor valorados de la ciudad.
Antica Gelateria Sorrentina: la heladería familiar de Sorrento
En via Fuoro, en Sorrento, un señor mayor y un cartel con el año 1860 te atraen hacia una pequeña heladería. La fecha no la puede demostrar nadie, pero la versión documentada es más bonita: los Gargiulo vendían aquí leche, y de ahí al helado había solo un paso. Hoy lo hace la tercera generación y el sabor estrella es la crema amalfitana, una crema de leche con limón.
Pizzeria da Michele: el tocayo sorrentino de la famosa pizzería napolitana
Da Michele: un nombre que en el mundo de la pizza pertenece a la famosa Nápoles y a una cadena de más de setenta locales, de Londres a Tokio. La de Sorrento no está entre ellos: es una pequeña pizzería y rosticceria de Michele Sorrentino a cuatro pasos de Piazza Tasso, donde los del barrio se acercan a por su pizza para llevar. A él, a diferencia de la familia napolitana, le basta con su nombre de pila - y por ese no ha tenido que pleitear con nadie.
Bar Nonna Emilia: aperitivo en el barrio pesquero de Sorrento
El Bar Nonna Emilia está en el mismo paseo marítimo de Marina Grande, el barrio pesquero de Sorrento, al que en los años cincuenta aún se bajaba solo por unas escaleras. El limoncello spritz y el Bellini se toman aquí con vistas al mar y a los pescadores remendando sus redes - y también el misterio de las dos Emilias que se reparten casi ochenta años de hostelería en la misma calle.
Limoncello: el licor de limón de Sorrento y Amalfi
En la etiqueta, el limoncello parece una herencia de siglos, pero su historia documentada empieza en 1988, cuando alguien registró en Capri la primera marca. Qué licor es en realidad, por qué la IGP es del limón y no de la botella, en qué se diferencian la versión de Sorrento y la de Amalfi y a qué sabe una botella comprada en la plaza que hay a los pies de la catedral de Amalfi.
Restaurante Torna a Surriento: la trattoria de Sorrento que debe su nombre a una canción napolitana
El nombre lo tomó prestado de la canción más famosa que se ha escrito sobre Sorrento, pero en los fogones manda Nápoles. La trattoria familiar Torna a Surriento la abrió en 2017 un matrimonio de Nápoles en una callejuela tranquila a dos pasos del paseo principal. Allí probé el ragù con polpette, los gnocchi alla sorrentina y los scialatielli - y la cuenta la resumiría con el lema "mucho por muy poco dinero".