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Lavashak: el dulce tradicional de fruta deshidratada
El lavashak es una lámina fina de puré de fruta deshidratado, de marcado sabor agridulce y textura ligeramente masticable. Se elabora con distintas frutas que se cuecen hasta obtener un puré, se pasan por el colador y se secan. Esta forma de aprovechar la fruta tiene una larga historia en Irán, donde servía para conservar los frutos de temporada. También se encuentran productos parecidos en Georgia o en Turquía.
Loz: el dulce iraní de almendra molida
El loz es un dulce tradicional iraní de almendra molida. Destaca por su textura delicada, su sabor intenso y su característica forma de rombo. Hay muchas variantes: lo venden de coco, de azafrán o con agua de azahar. El loz no falta en ninguna pastelería iraní.
Faloodeh Yazdi: el postre refrescante de Yazd
El faloodeh Yazdi es un postre frío tradicional de la ciudad de Yazd. Se basa en unos fideos finos de almidón bañados en un almíbar espeso de agua de rosas y azúcar. A diferencia del faloodeh Shirazi, mucho más extendido y con hielo picado, el de Yazd se distingue por un almíbar más denso y por las semillas que lleva.
Bambalouni: el postre frito típico de Túnez
El bambalouni, la especialidad tunecina de Sidi Bou Saíd, es un postre frito que recuerda a un donut. En Túnez es todo un clásico de la comida callejera. Los bambalouni se sirven calientes y rebozados en azúcar.
Zrir: el dulce típico tunecino
El zrir tunecino es un dulce a base de semillas de sésamo tostadas y molidas, miel y frutos secos variados. Su sabor agradablemente dulce se realza con especias aromáticas como la canela o el anís. Esta delicia típica de Túnez se prepara tradicionalmente en ocasiones especiales: cuando nace un niño o en una boda.
Assidat zgougou: el postre cremoso tunecino
El assidat zgougou es un postre tradicional tunecino que se prepara sobre todo para las celebraciones del Mawlid, aunque en las pastelerías lo tienen todo el año. Su textura cremosa tan característica se la debe a su ingrediente base, las semillas del pino carrasco. La superficie se adorna con frutos secos, muchas veces colocados formando dibujos vistosos.
Makroudh: la galleta tunecina rellena de dátiles
El makroudh es un dulce tradicional tunecino originario de Kairuán. Se elabora con una masa de sémola de trigo rellena de pasta de dátiles, con la que se forman unos cilindros. Estos se aplanan, se cortan en los característicos rombos y se fríen hasta que quedan dorados. Al final, cada pieza se baña en un almíbar de azúcar, agua y zumo de limón. El makroudh es popular en todo el Magreb.
Basbousa: el jugoso pastel árabe de sémola
La basbousa, conocida también en Túnez como harissa, es un postre tradicional muy popular en Oriente Medio, el norte de África y el Mediterráneo. Este pastel jugoso se prepara con sémola gruesa de trigo, que le da su textura granulada tan característica, y al salir del horno se empapa en almíbar. No falta en las celebraciones: el ramadán, las bodas o fiestas como el Eid al-Fitr. La receta cambia de una región a otra.
Pączki: los típicos dónuts polacos rellenos
Los dónuts polacos, los "pączki", son un dulce enormemente popular en Polonia. Suelen ser redondos o alargados y se rellenan con una variedad inmensa de cremas y mermeladas: mermelada de pétalos de rosa, mermelada espesa de ciruela o crema de vainilla, y así hasta decenas de opciones. Aunque salen más caros que los dónuts checos, su tamaño, su sabor y la generosa cantidad de relleno los convierten en un bocado irresistible.
Rogal świętomarciński: el croissant de San Martín
El croissant de San Martín, un bollo dulce relleno de semillas de amapola, es inseparable de Poznań y de las fiestas de San Martín. Gusta tanto que hoy se encuentra durante todo el año y se ha convertido en uno de los símbolos de la gastronomía de Poznań. Su nombre está protegido por un certificado local y cuenta además con la denominación de origen protegida y la indicación geográfica protegida de la UE.